Por Diego García (@Diego21Garcia)
Özil, Eto’o y Fellaini pusieron la novedad a la jornada del sábado, en unos encuentros en los que no debutó William cuando parecía que sí iba a ser de la partida de los de Mourinho.
Van Persie y Rooney, los chicos de oro del Old Trafford, sentenciaron a un Crystal Palace (2-0) que se pegó un tiro en el pie cuando en el descuento de la primera mitad, y aún con empate en el marcador, vieron al holandés marcar el primer gol del partido desde los 11 metros con la consecuente expulsión de Dikgacoi. Muy cuesta arriba, los de Moyes sentenciaron en la recta final por medio de Rooney.
Mal le fueron las cosas al otro equipo de la ciudad, el Manchester United, que empató (0-0) ante el débil Stoke de Mark Hughes. Los Potters realizaron un partido muy serio y los de Pellegrini nunca se encontraron cómodos en el terreno de juego. Empate justo.
El otro claro aspirante al título, el Chelsea, cosechó una derrota en casa del Everton (1-0), que venció con un solitario gol de Naismith al borde del descanso. Eto’o fue titular y jugó sus primeros minutos en el equipo de Londres, aunque no estará muy contento con la actuación tanto individual como global del equipo.
Mucho mejor le fueron las cosas al otro equipo de la ciudad, el Arsenal, que venció por 1-3 a un Sunderland que vive con el miedo del descenso desde la primera jornada. Giroud adelantó a los gunners, Gardener empató y Ramsey, con un doblete en la segunda parte, dejó el partido visto para sentencia en el día del debut de Mesut Özil con el equipo del Emirates.
Sigurdsson fue el jugador clave en White Harte Line con un doblete en el Tottenham (2-0) Norwich. Los Spurs han amortizado bien el dinero de Gareth Bale y al fin Villas Boas tiene una plantilla amplia para trabajar.
El Newcastle volvió a ganar (1-2), esta vez al Aston Villa y a domicilio con un, nuevamente, espléndido Hatem Ben Arfa. El francés recogió el órdago que le había lanzado su entrenador el viernes pidiéndole más regularidad y jugadas de peligro y anotó el primer gol y fabricó el 2º, obra de Gouffran, que recogió un rechazo a tiro del «10» urraca para contrarrestar el gol que previamente había anotado Benteke.
Fatal le fueron las cosas al Fulham en casa ante el WBA (1-1). Cuando tocaban la victoria con los dedos de las dos manos gracias al tempranero gol de Sidwell apareció la figura de McAuley, ya en el descuento, para amargar el fin de semana a los locales y poner las tablas en el marcador con un buen cabezazo.
En el duelo de los recién ascendidos, Cardiff y Hull City (1-1)lo dieron todo en un partido algo soso, carente de ocasiones claras de gol y en el que Davies y Whittingham marcaron para alegría de los aficionados.



























