
El Valencia celebró efusivamente el gol de Alcácer, que premiaba la extraordinaria resistencia defensiva comandada por Jaume.
Sobrevolaban las dudas la capital del Turia. El irregular comienzo de Liga del Valencia, que solo fue capaz de sumar dos puntos ante Rayo Vallecano y Deportivo de La Coruña, alimentaba la incertidumbre ché, acentuada a su vez por la suplencia de Paco Alcácer. Si a eso se le suman las dificultades que tienen los valencianistas para ganar después de los parones de selecciones y la dificultad intrínseca a un campo mítico como El Molinón, se presentaba un sábado complicado. El Sporting echó el resto y suyas fueron las mejores ocasiones del partido. Pero cuando menos se esperaba, apareció Paco Alcácer para desnivelar la balanza con un remate a bocajarro sacando provecho máximo a un balón perdido en el área. Y a la tercera jornada llegó la vencida para el Valencia gracias a un jugador cuya suplencia resulta un excesivo lujo. Solo Alcácer y Jaume pudieron con un gran Sporting.
Pero la primera derrota de la temporada no debe ensombrecer el partidazo del Sporting. Uno más. Después de mantener la portería a cero ante dos rivales de la talla de Real Madrid y Real Sociedad, resistió 91 minutos frente al Valencia. Y no solo volvieron a brillar los rojiblancos en la faceta defensiva, también destacaron en la ofensiva. Desde las ocasiones de Jony y Sanabria en el primer tiempo hasta la triple ocasión en el segundo, la que generaron en el último minuto o los gestos de calidad de Halilovic. Enfrente estaba un debutante con cuerpo de veterano, Jaume Domenech. El portero del Valencia demostró en El Molinón que tiene talla y nivel suficientes para ser el portero titular hasta que vuelva Diego Alves. Demostró que, tras la lesión de Ryan, él puede ser el gran fichaje para la portería valencianista.
No debería tener grandes problemas ni inquietudes el Sporting para sobreponerse a esta derrota. Tras su extraordinario partido ante el Valencia, que se suma a su fabulosa actuación en las dos primeras jornadas, llegará la hora de la verdad la próxima semana en La Coruña ante un equipo como el Deportivo que se presenta como un rival directo en la pelea por la salvación. En Riazor se podrá valorar de manera más precisa el verdadero poderío del conjunto de Abelardo, que no debería tener problemas para mantener a la tropa en perfecto estado de revista de cara a mantenerse en Primera.
Un gran inicio del Sporting
El gran atractivo del Sporting era el estreno de Halilovic. La perla croata se vestía de rojiblanco por primera vez en un partido oficial y sobre él iban a recaer todas las miradas. Como el Sporting es un equipo ya bastante cuajado, la primera ocasión corrió a cargo de un viejo conocido, Jony, que se sacó un remate a bote pronto que despejó Jaume de la misma base de su poste izquierdo. Fue el primer aviso de los locales, donde empezó a brillar Halilovic con un caño al también debutante Abdennour, aunque la jugada terminó en una falta que el árbitro no vio. El Messi del Sporting brilló en cuanto tocó el balón.
Los primeros minutos del Sporting fueron prometedores y mostraron a los locales muy por encima de los visitantes. Así llegó otra gran ocasión, esta vez de Tonny Sanabria, que disparó tras un recorte y la sacó otra vez Jaume, que mostró sus grandes aptitudes en su debut como portero del primer equipo del Valencia. A partir de ahí, el equipo de Nuno tocó a rebato y no tuvo más remedio que asumir el mando del partido porque el asunto se le empezaba a ir de las manos; y eso que el portugués apuesta por un bloque sólido y compacto atrás, capaz de resistir las transiciones rápidas de rivales tan incisivos como este Sporting.
Apoyado en la solidez de ese trivote que forman Javi Fuego, Enzo Pérez y Parejo en la medular, y basculando especialmente hacia las subidas por bandas de Feghouli, Gayá y Piatti, el Valencia fue asumiendo el control y acercándose a la portería del Sporting. Tuvo una buena ocasión el propio Piatti, con un disparo alto tras un buen cambio de juego de Feghouli desde la banda derecha. Como no necesita de la posesión para crear peligro, respondió el Sporting a la contra y Sanabria estuvo a punto de definir. El dominio parcial seguía correspondiendo a los visitantes, que se volvieron a acercar por mediación de Feghouli otra vez, aunque su envío no lo supo embocar Negredo, que estaba en fuera de juego y bien controlado en todo momento por Bernardo y Luis Hernández.
En el relato de un primer tiempo sin goles, pero muy intenso y entretenido, hubo tiempo también para un piscinazo de Parejo por un derribo inexistente de Lora y para otra ocasión desaprovechada por Piatti fruto de su conexión con Feghouli. Con empate a cero terminaban los primeros 45 minutos, un resultado excelente para los locales, que seguían sin encajar un gol y sin sufrir grandes apuros atrás; es más, se pudieron ir perfectamente en ventaja al descanso si Jony o Sanabria hubiesen materializado sus ocasiones en el arranque.
Solo Alcácer abrió la lata
Obligado por sus exigencias clasificatorias, el Valencia siguió llevando el timón en el segundo tiempo y suya fue la primera ocasión con un remate de Parejo que se marchó fuera tras tocar en el larguero. Ese dominio no amedrentó en ningún momento al Sporting, que es capaz de vivir perfectamente acomodado atrás y de transiciones rápidas como la que sacó Gayá para evitar males mayores ante Sanabria. Aún así, Abelardo no se conformaba con el empate y metió a Nacho Cases por Omar Mascarell buscando ganar la batalla de la posesión. Sin ningún reparo. Si algo ha caracterizado al conjunto rojiblanco es que no teme a nada ni a nadie. Entretanto, a falta de mejores argumentos, Negredo se seguía pegando contra el mundo y se las traía tiesas con Bernardo, que volvió a formar un tándem casi inexpugnable con Luis Hernández.
Pero si alguien no se podía conformar, ese era Nuno Espírito Santo. El entrenador del Valencia tuvo que mover el banquillo y dar entrada a André Gomes, que reaparecía tras su lesión. Entró el portugués por Enzo Pérez y su equipo lo notó al instante ganando en control y profundidad ofensiva. De tal forma, que no habían pasado ni cinco minutos cuando tuvo su primera ocasión con un disparo potente desde la frontal del área que Cuéllar rechazó bien de puños. Aunque el principal baluarte valencianista era su guardameta Jaume Domenech, el héroe indiscutible del conjunto ché, espectacular ante Pablo Pérez, Bernardo y todo el que se le puso por delante en una tremenda triple ocasión sportinguista. Y el propio Jaume se volvió a interponer a bocajarro ante Guerrero, que entró por un ovacionadísimo Halilovic, quien recibió la gran ovación de la tarde, a la antigua usanza, de las que recibían otros internacionales ilustres del Sporting como Lediakhov o Cheryshev.

Paco Alcácer aprovechó su oportunidad para demostrar a Nuno por qué debe ser el delantero titular de Valencia.
Sustentado por Jaume, el Valencia supo contener las acometidas locales, que exigieron mucho esfuerzo a Mustafi y al debutante Abdennour, esperando cazar su oportunidad a la contra. La tuvo Feghouli con un envenenado centro-chut que se marchó alto por muy poco tras golpear en Bernardo. Pero la diferencia entre los finos estilistas y los matadores es que estos últimos no perdonan, y a esa estirpe pertenece Paco Alcácer. Y en una de sus contadas intervenciones hizo diana el delantero de Torrent. Corría el minuto 91 cuando Alcácer cazó de cabeza un balón muerto en el área sportinguista y lo metió dentro de la portería de Cuéllar. El 9 de España le daba así un excesivo premio a las aportaciones visitantes y un castigo demasiado severo a los locales, que volvieron a tenerla en el último suspiro con una ocasión de Sanabria a la que volvió a responder Jaume de manera providencial. Entre él y el oportunismo de Alcácer frenaron el ímpetu de un gran Sporting.



























