Hoy, 22 de mayo, nos ha llegado la trágica noticia de la muerte de Nicky Hayden, al no poder superar las lesiones que le produjo el atropello sufrido en Rímini el día 17.

Nicholas Patrick Hayden, mayormente conocido como Nicky, nació un 30 de julio de 1981 en Owensboro, una localidad de Kentucky, Estados Unidos. Pertenecía a una familia de pilotos: ambos padres, así como sus hermanos mayores Tommy, Roger y Rose. De su padre heredó su mítico número 69. A los tres años se montó por primera vez en moto y en poco tiempo ya participaba en competiciones de dirt track. Sin embargo, al bueno de Nicky le gustaba ir a más velocidad, por lo que a los 17 años probó suerte en el AMA estadounidense, su primera temporada completa, en la que acabó cuarto. Al año siguiente, superó a su hermano Roger en Supersport 600 para alzarse campeón. Ya en el 2000, consiguió su primera victoria en el AMA, la competición máxima nacional de Estados Unidos, pero el título mundial llegaría en el 2002, convirtiéndose así en el campeón del AMA más joven, con 21 años. Dados su magníficos resultados, así como el apoyo de Honda América, consiguió un puesto en el Repsol Honda de MotoGP para 2003.

Llegó nada más ni nada menos que al box de Valentino Rossi. Su primera carrera fue en Suzuka. Clasificó 22º pero en la carrera nos dio una muestra de su calidad, al acabar séptimo. Ese mismo año ya consiguió su primer podio en Motegi, al acabar tercero. También lo hizo ese mismo año en Phillip Island en idéntica posición. Y terminó la temporada quinto con 170 puntos, a más de 200 puntos de su compañero Rossi, que se coronaba como campeón. Al año siguiente llegó Barros a Honda, para cubrir la salida de Rossi a Yamaha. El estadounidense también finalizó dos veces tercero esa temporada, además de manera consecutiva en Brasil y Alemania, pero más tarde se fracturó la clavícula entrenando, sumado a varias caídas en carrera, le relegaron a la octava posición final, muy lejos del campeón, una vez más Valentino Rossi. A pesar de que Barros lo hizo mejor que Nicky, el estadounidense se ganó la renovación, aunque su nuevo compañero era Max Biaggi. Comeenzó de manera titubeante la temporada, no acababa de llegar al podio y las oportunidades pasaban. Entonces llegó Laguna Seca 2005. En casa tenía que ser. Allí cosechó su primera pole position para que más tarde la convirtiera en su primera victoria mundialista. Luego consiguió un tercer puesto en Alemania, para encadenar las cuatro últimas carreras del año con podios. Así se ganó otro año más en el Repsol Honda.

Entonces llegó el 2006, el año marcado en dorado por Nicky y la familia Hayden. Las cuatro primeras carreras fueron otros cuatro podios para él, para sumar ocho seguidos con las cuatro del año anterior. Durante esa temporada acabaría llegando a la penúltima carrera con dos victorias, Assen y Laguna Seca (la cual resultó ser su última victoria), tres segundos y cuatro terceros. Sus números no eran espectaculares, pero la regularidad le había llevado hasta la primera posición. Dos carreras y cumplia su sueño, hasta que todo se esfumó. En dicha carrera, en Estoril, su compañero de equipo (un tal Dani Pedrosa) se cayó y accidentalmente se llevó consigo a Hayden. El español rápidamente se disculpó. Nicky entendió que fue un lance de carrera, pero entendía también que se esfumaban sus opciones de ser campeón: de liderar todo el año a no depender de sí mismo en la última carrera. Por suerte, Toni Elías superaba a Rossi en la última curva y ganaba en Estoril, robándole al italiano 5 puntos clave. Llegaron a Valencia con Hayden a 8 puntos de Rossi. Casi una quimera ganar el título. Pero entonces, Rossi hizo una mala salida, y en su intento de pillar al propio Hayden se fue al suelo. Honda no tardó en informar a Hayden de lo sucedido. El estadounidense, que marcaba segundo, dejó escapar al ganador de dicha carrera, Bayliss, y a Capirossi, que acabaría segundo. El resto de la carrera rodó tranquilo en la tercera plaza. Rossi se levantó y finalizó 13º, pero el estadounidense se convirtió en campeón del mundo. ¿La diferencia? 5 puntos. Los mismos que la carrera anterior Elías le birló a Rossi. Y así es como Hayden entró en la historia.

Se ganó dos años más con Honda, pero el cambio de cilindrada no le sentó bien al de Kentucky. En ese 2007, ya con la 800cc, no se sintió nunca cómodo. Quedó octavo en dicha temporada, con solo tres terceros. En 2008, quedó sexto con un segundo y un tercero. Los malos resultados propiciaron su salida de Honda, para llegar en 2009 a Ducati. En la marca italiana, con una montura que dejaba que desear, cosechó en los cinco años en los que estuvo, tres podios (siendo el último de su carrera en Jerez 2011) y su mejor resultado final fue el séptimo que firmó en el año 2010.

En 2014 abandonó Ducati rumbo al equipo de Aspar, con esas ART tan desastrosas que no permitían competir con los pilotos oficiales. Estuvo dos años aguantando estar en una montura tan inferior pero a finales de 2015 decidió abandona MotoGP tras 13 años. Aún así, en 2016 sustituyó a Jack Miller en Aragón y en su última carrera en MotoGP, Phillip Island 2016, sustituyó al lesionado Dani Pedrosa en el equipo en el que pasó sus mejores años. Acabó último tras irse al suelo pero el resultado era lo de menos. Atrás dejaba las 218 carreras en las que participó, con tres victorias y 28 podios, pero lo más importante, un Mundial.
Durante 2016 y 2017, ha estado corriendo para Honda en Superbikes. En 2016 acabó quinto con una victoria en Sepang (la última de su vida) y este año, con una Honda cuyas prestaciones dejan que desear, marchaba 13º en el campeonato.

Venía de correr su última carrera en Imola, donde quedó 12º. Se quedó en Italia para entrenar. La mañana del día 17 de mayo salió en bici para ejercitarse. En el camino se encontró con Kevin Schwantz, al cual invitó a salir en bici esa misma tarde. Schwantz le dijo que no podía, y el americano prosiguió su camino.
Marchaba por las calles de Rímini cuando fue arrollado por un coche en una intersección. Parece ser que Nicky, distraído por la música que escuchaba, se saltó un STOP. A ello se le suma la indebida velocidad a la que marchaba el conductor del vehículo. El golpe fue brutal.


Rápidamente fue atendido y llevado al hospital de Rímini. De allí fue trasladado al de Cesana. Estaba muy débil para ser operado de sus lesiones: lesión en el pecho y politraumatismos severos en la cabeza. Durante cinco días ha estado en coma, librando una nueva batalla. Finalmente, su luz se apagó a las 7 de la tarde, hora peninsular, alrededor de sus hermanos Rose y Tommy, su prometida y su madre. Una vida llena de carreras jugándose la vida a 350 km/h para acabarla montado tranqulamente en bici, en una nueva acción temeraria de un conductor que paga un pobre ciclista.
Hoy ya no está más con nosotros Nicky Hayden. Ese hombre que iluminaba el paddock con su sonrisa, el que a todos tenía por amigos, ese hombre religioso que se mofaba de su propio acento de Kentucky, aquel que amaba lo que hacía, y hizo a otros enamorarse de este deporte, como hizo con un servidor. Ahora, su 69 da gas en el cielo. Descansa en paz Nicky. Hasta siempre, leyenda.