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Champions League

Fin del sueño (0-0)

Los jugadores del Bayern celebran el pase a semifinales. Fuente: Trome.

El Sevilla se encomendó a todos los santos para que el milagro de la remontada en el Allianz tuviera lugar, pero no pudo ser. La derrota de la ida por dos goles a uno (ambos en propia) hacía casi imposible la gesta para los de Montella, que apostó por su once de gala dándole de nuevo la oportunidad a David Soria.

El Sevilla buscó desde el primer momento tener el control del balón, sin embargo, fueron los alemanes los que se hicieron con él y contaron con las primeras ocasiones del encuentro. A excepción de un tiro de Sarabia que se iría alto y un posible penalti no pitado por mano de Boateng, las ocasiones procedían en casi su totalidad del Bayern, que a medida que pasaban los minutos se fue acomodando más y más en el campo.

La segunda mitad arrancaría con un Bayern muy intenso que buscó asediar la meta defendida por Soria. La mejor oportunidad del partido para los hispalenses llegaría en el minuto 59, con un remate de cabeza de Correa que daría en el larguero. Montella trató de agilizar el juego y darle velocidad al equipo dando entrada a Muriel y Sandro; sin embargo, el balón seguía en posesión de los bávaros y con el paso de los minutos el cansancio hacía cada vez más mella en los centrocampistas del Sevilla. El Bayern fue bajando la intensidad en los minutos finales, conscientes de que ese resultado les valía para pasar. El Sevilla, por su parte, trataba de robar el balón para montar alguna contra sin éxito. Ya en el descuento, un encontronazo entre Javi Martínez y Correa supondría la expulsión de este último; aunque no cambiaría nada en el marcador. Partido muy digno, sobretodo en la faceta defensiva, del Sevilla que se puede ir a casa con la cabeza alta tras lograr alcanzar los cuartos por segunda vez en su historia y plantar cara a todo un Bayern de Múnich, que partía desde el inicio de la competición como uno de los principales candidatos al título. Los de Montella tratarán ahora de salvar la temporada en Liga para volver a estar en competiciones europeas un año más, así como ganar la Copa del Rey para terminar con un buen sabor de boca una temporada muy irregular.

Ficha técnica:

  • FC Bayern de Múnich: Ulreich; Kimmich, Boateng, Hummels, Rafinha (Süle min. 87); Javi Martínez, James Rodríguez; Robben, Müller, Ribery /Thiago min. 71) y Lewandowski (Wagner min. 77).
  • Sevilla FC: David Soria; Jesús Navas, Mercado, Lenglet, Escudero; Banega, N´Zonzi; Sarabia (Sandro min. 70), Franco Vázquez (Nolito min. 81), Correa y Ben Yedder (Muriel min. 65).
  • Árbitro: William Collum.
  • Goles: 0-0.

Milagro en el Bernabéu (1-3)

JORGE PLATERO (@JORGEPLATERO97)

El Real Madrid consigue pasar a las semifinales de la Champions tras marcar un gol en el último minuto de descuento de la prórroga (1-3). La Juventus logró empatar la eliminatoria pero no pudo contener el espíritu ganador en esta competición del equipo blanco. Cristiano Ronaldo, nuevamente, fue el encargado de liderar a su equipo. Equipo que no dio su mejor versión en el partido de vuelta.

Con un buen resultado en la ida y tras el batacazo del Barça frente la Roma, el Madrid afrontaba la vuelta de la Champions con pies de plomo. Los de Zidane partían con el pensamiento de que aún todo estaba por resolver y eran conscientes de la fortaleza del conjunto italiano. El mismo miedo del Madrid tras la remontada de la Roma suponía una esperanza para la Juventus. Los juventinos creían en la posibilidad de al menos mandar el partido a la prórroga. La dificultad de la Champions y las remontadas históricas que se han vivido en la misma hacían del enfrentamiento europeo un partido interesante a pesar de la abultada victoria del Real Madrid en Turín (0-3).

Zidane consciente de que nada era seguro, sacó un once sin muchas variaciones salvo la titularidad de Vallejo debido a la sanción de Ramos y el cambio de Bale por Benzema. Por lo demás, el Madrid salía con su once habitual: centro del campo formado por el clásico triunvirato (Casemiro, Kroos y Modric) y arriba Bale y Cristiano junto a Isco. Llamaba la atención, cómo no, la suplencia de Karim Benzema. El delantero francés sigue sin estar muy acertado esta temporada. Los pupilos de Zidane salían con la intención de meter al Real Madrid en la octava semifinal consecutiva. Allegri, consciente de la necesidad de marcar rápido, apostaba por una alineación titular ofensiva. Salvando la baja de Dybala por su expulsión en el partido de ida, la Juventus pisaba el verde del Bernabéu con su once de gala.

Tifo en la noche de Champions del Bernabéu

El Bernabéu olía a Champions y el ambiente europeo se percibía en la grada la cual recibía a su equipo con una pancarta en la que se dibujaba un “Tiburón Blanco”.  Un tiburón que recibiría un fuerte golpe nada más empezar el partido. La Juve ponía el 0-1 en el marcador antes de que se cumpliese el minuto 2. Buena jugada por banda derecha que finalizó Mandzukic al segundo palo. Los de Allegri salieron desbocados y el Madrid titubeando en defensa. Vallejo no daba la seguridad que aporta Sergio Ramos y cada acercamiento de la Juventus suponía casi un ocasión de gol para los italianos. Cristiano Ronaldo pedía calma y cabeza tras el gol. Sumada a la fragilidad defensiva mencionada, el Madrid se encontraba con un partido irregular de su sostén en el centro del campo: Casemiro. El partido seguía eléctrico y se convertía en una guerra de contraataques y en un duelo de tú a tú donde se pasaba rápidamente del ataque a la defensa. El Madrid perdonaba y la Juventus aprovechaba sus oportunidades. Nuevamente, Mandzukic de cabeza, y nuevamente desde una jugada que nació desde banda derecha. El croata recortaba distancias en la eliminatoria y el pánico cundía en el equipo blanco y el Bernabéu. Los de Allegri se iban al descanso a falta de un solo gol para ir a la prórroga.

El Madrid desesperado mientras la Juve remontaba el partido

El partido necesitaba un cambio para el Madrid y Zidane lo intentaba moviendo el banquillo. El técnico francés sustituía a Casemiro y a Bale por Asensio y Lucas Vázquez respectivamente. Arriesgaba Zidane buscando un gol. El equipo blanco pausaba el partido en los primeros minutos de la segunda mitad conscientes del peligro del resultado. Pero la tragedia blanca llegaría gracias a un jugadón de Douglas Costa y un error imperdonable e inentendible de Keylor Navas. Obraba la Juve el milagro. Conseguía en el minuto 60, el 0-3 en el Bernabéu. Aún había tiempo de reacción o tiempo para un desastre mayor. El Madrid presionaba y ansiaba el gol. La Juve se conformaba con el empate. Pero todo se decidiría en el último minuto del descuento. El árbitro pitaba penalti a Lucas Vázquez, dudoso, y Cristiano Ronaldo salvaba a su equipo de la debacle. Buffon acabó expulsado antes de que se tirase el penalti en el que podría ser su último partido en la Champions.

El Real Madrid estará en el bombo de las semifinales de la Champions. Cristiano Ronaldo volvió a salvar a su equipo esta de vez marcando un penalti en el último minuto del descuento. La Juve lucho, soñó, pero bajó a la tierra de la manera más cruenta y dura del mundo. El fútbol, una vez más, muestra que en un partido puede ocurrir de todo y que todo puede pasar en 90 minutos.

Ficha técnica

  • XI y cambios del Real Madrid: Keylor; Carvajal, Varane, Vallejo, Marcelo; Casemiro (Asensio, 45´), Modric (Kovacic, 75´), Kroos; Isco; Bale (Lucas Vázquez, 45´) y Cristiano.
  • XI y cambios de Juventus: Buffon; De Sciglio (Lichtsteiner, 16´), Benatia, Chiellini, Alex Sandro; Pjanic, Khedira, Matuidi; Douglas Costa, Mandzukic e Higuaín.
  • Amonestaciones: amarilla para Pjanic (16´), amarilla para Carvajal (22´), amarilla para Mandzukic (28´), Amarilla a Lichtsteiner (36´), amarilla para Alex Sandro (67´), amarilla para Douglas Costa (72´), amarilla para Marcelo (80´), amarilla para Benatia (90´) y tarjeta roja para Buffon.
  • Goles: Mandzukic X2 (1´ y 37´), Matuidi (60´) y Cristiano Ronaldo (96´).
  • Árbitro: Michael Oliver. El colegiado inglés ha dirigido con este partido 12 partidos en la UEFA Champions League.
  • Estadio: Santiago Bernabéu. Asistencia: 75.796

Quo vadis Valverde?

El Barcelona cae eliminado de la Liga de Campeones tras perder por 3-0 contra la Roma, desperdiciando así el holgado 4-1 del Camp Nou.

Fracaso mayúsculo de Valverde y sus jugadores, que emborronan una temporada impecable en Liga y Copa. 

El doblete solo salvará el curso si el Real Madrid no gana su tercera Copa de Europa consecutiva.

Tras una temporada impecable en las competiciones domésticas, Valverde se queda muy tocado tras una debacle en la Champions.

Quo vadis es una frase latina que significa «¿Adónde vas?» y que nos viene al pelo para definir lo que pasó este 10 de abril en el Olímpico de Roma. Solo podía pasar en la ciudad eterna, donde cuenta la leyenda que San Pedro le preguntó «Quo vadis Domine» (¿Adónde vas, Señor?) a Jesucristo cuando se lo encontró cargando con una cruz en plena persecución del Emperador Nerón contra los cristianos en el año 64. Una escena parecida a la mítica de la Vía Apia bien la pudieron protagonizar Lionel Messi y Ernesto Valverde un martes de primavera del año 2018 en un estadio que vivió, sin lugar a dudas, la noche mas grande de la historia de la Associazione Sportiva Roma, un club de 90 años que se abrazó a la legendaria épica romana para remontar el 4-1 de la ida y endosarle un contundente 3-0 al todopoderoso Fútbol Club Barcelona. No le bastó ni tener a su particular Mesías, al mejor futbolista de la historia, para evitar un ridículo espantoso en tierras italianas.

¿Adónde vas, Valverde? ¿Y ahora qué? Líder indiscutible de La Liga, donde no ha perdido ni un solo partido, y solvente finalista de la Copa del Rey, el Barcelona ha dicho adiós de la forma más trágica al sueño del triplete y se tendrá que conformar, como mucho, con un doblete como el del año pasado. ¿Es un éxito suficiente para una entidad que tiene un presupuesto de 897 millones de euros? La temporada se podría tildar de fracaso pese a todo. Ernesto Valverde debería de ser el primero en asumirlo, pues él ha entrenado también a Valencia, Villarreal, Olympiacos, Espanyol y Athletic, ergo es plenamente consciente de que el nivel de exigencia de estos equipos no es comparable con el de todo un Barça, que le ha entregado una plantilla multimillonaria con fichajes tan inflacionistas como Coutinho (120 millones), Dembélé (115), Paulinho (40) y Semedo (30). Con ellos es suficiente para ganar el doblete español y debería haberlo sido también para pasar de cuartos de final en la vieja Copa de Europa; lo contrario solo se puede tildar de fracaso. A Valverde se le pone cara de Emery y se despide de la Liga de Campeones con la misma cara de perdedor que su colega de Hondarribia.

Es un notable fracaso de Valverde y sus jugadores, por supuesto. Su actuación en Roma fue sencillamente lamentable. Ter Stegen y sus constantes pérdidas de tiempo, erigido en un actor impotente en los tres goles del conjunto italiano, aunque evitase el 3-0 minutos antes de que Manolas dictara sentencia; una defensa de cartón-piedra con unos desastrosos Jordi Alba, Umtiti, Piqué y Semedo, que acabó siendo sustituido por Dembélé; un centro del campo prácticamente inexistente con un desbordado Busquets, que fue sustituido por Alcácer ya en una maniobra a la desesperada, un apagado Iniesta, que fue reemplazado por André Gomes en una buena metáfora de la decadencia culé, y un Rakitic absolutamente perdido; pero lo más inquietante viene en la parcela ofensiva, con un Luis Suárez totalmente desquiciado y más protagonista por sus constantes protestas al trío arbitral que por sus intervenciones con el balón, y un Messi deprimido y cansado, deambulando por el terreno de juego como un moribundo, una imagen impropia del mejor jugador de la historia.

Ter Stegen no pudo hacer nada para evitar la eliminación del Barça en la Liga de Campeones.

Ganar la Liga y la cuarta Copa del Rey seguida solo será un buen balance si el Real Madrid no gana su tercera Copa de Europa consecutiva. Sí, de eso depende la temporada del Fútbol Club Barcelona. Del destino europeo del vigente campeón de todo, que ya fue el verdugo del Barcelona en la Supercopa de España, pende un curso que parecía idílico tras una sola derrota (contra el Espanyol en el duelo de ida de cuartos de final de Copa). ¿Quién se lo iba a decir a los ufanos culés la pasada Navidad después de la rotunda victoria (0-3) en el clásico del Santiago Bernabéu? Pues su mayor alegría en lo que queda de curso será que el eterno rival no levante la 13ª, un mísero y arriesgado deseo que resume a la perfección la grandeza blanca y la decadencia azulgrana.

Mal de muchos, consuelo de tontos; siempre que el Barcelona quiere salvar la temporada porque el eterno rival no levante la Orejona, la termina levantando. En los últimos años, siempre que el Real Madrid estaba vivo en la Champions a estas alturas del campeonato, los blancos terminaron ganando la Copa de Europa. Le pasó en 2014 al Barça de Martino después de ser eliminado por el Atlético de Madrid en semifinales y el Madrid acabó ganando la 10ª en Lisboa, también en 2016 tras volver a ser eliminado en cuartos por el Atlético, que perdería otra vez en Milán contra sus vecinos, que levantaron la 11ª, y el año pasado el Real Madrid levantó la 12ª en Cardiff ante la Juventus, que curiosamente había dejado en la cuneta al Barcelona en cuartos (3-0 y 0-0), a la que CR7 y compañía le metieron todos los goles (1-4) que no les habían metido Messi, Neymar, Suárez y demás. Esas cosas pasan cuando fías tu suerte a la desgracia de los demás. Y si finalmente la diosa fortuna sonríe a los azulgranas y el Madrid completa un año en blanco, Bartomeu y su directiva deberían reflexionar, con el fantasma de Laporta revoloteando alrededor del Camp Nou, y plantearse un adelanto de las elecciones a la presidencia del Barcelona, un equipo que se les queda muy grande, donde se mantienen por obra y gracia de Messi. Si D10S baja el pulgar, el fatal desenlace del Barça está más que cantado. Este relato trágico para el barcelonismo solo puede acabar con otra locución latina: «Alea jacta est» (La suerte está echada).

Un serio Liverpool deja al City en intentona

No se dio la remontada del Manchester City frente al Liverpool que ni siquiera pudo ganar en su estadio en la vuelta de los cuartos de final de la Liga de Campeones. Histórico triunfo del Liverpool por 1-2 que fue de menos a más para clasificarse para su primera semifinal diez años después ante un City al que la falta de acierto, el nerviosismo, pero sobre todo unos reds que tenían muy claro cuál era su labor durante el total de la eliminatoria.

Fulgurante inicio de partido por parte de los citizens que se empezaron adelantando al minuto y medio de partido por medio de una recuperación en la divisoria de los dos campos que coge al Liverpool descolocado, Sterling habilita a Gabriel Jesús dentro del área que con un disparo certero al palo más cercano logra batir a Karius haciendo creer a su afición en una posible remontada. Tras el gol, la posesión fue de los locales pero la salida de balón fue tremendamente incomodada por un Liverpool que tenía claro que sus opciones pasaban por robar en campo rival, para evitar un juego fluido de los de Guardiola. De Bruyne y Silva llegaban a situarse entre los centrales para facilitar la salida de balón local. Al cuarto de hora de juego Mané realizó una entrada a Otamendi. Ederson enloquecido, entró en un forcejeo con el senegalés y Mateu Lahoz amonestó a ambos jugadores, el partido se estaba calentando y el colegiado valenciano no tenía miedo de enseñar tarjetas.

Pese al abrumador dominio local, la defensa red se mostró muy sólida blocando disparos y despejando centros, una y otra vez. El City tuvo dos ocasiones para el segundo gol muy claras, la primera, un disparo cruzado que se estrelló en la madera, y la segunda un balón muerto que quedó en el área chica, error de Karius en la salida y remate en boca de gol de Sané que fue anulado por Mateu de forma errónea pues no existía fuera de juego. Chamberlain respondió sobre el 45 con un disparo alto tras marcharse de Ederson pero quedando muy escorado. Con el primer tiempo ya finalizado, las vehementes protestas de Guardiola reclamando el gol no concedido a Sané, terminaron con el técnico español expulsado, viendo la segunda parte en la grada.

Inicio sin cambios de la segunda mitad en la que se echaba en falta la mordiente y convicción que tuvo el Manchester City en los primeros minutos del encuentro, demasiadas imprecisiones de las que el Liverpool se podía aprovechar. En una de esas robo del cuadro de Klopp, internada de Mané en el área, se trata de zafar de dos defensores, dispara desequilibrado, falla Ederson que no logra quedarse con el balón y el más listo de la clase, el egipcio, Salah, remataba a placer para establecer el empate en el marcador y ponerle la eliminatoria más cuesta arriba aún al Manchester City. Salah se confirma como uno de los mejores jugadores y goleadores de la temporada sumando 39 goles.

Los citizens no mejoraron tras el gol, la reacción fue inexistente, dispusieron de una posesión superflua, carente de peligro. La salida de Agüero por Silva, pese a intentarlo el argentino no significó un gran cambio en el transcurso del partido como tampoco lo fue la entrada de Gündogan. Los sky-blues se encontraron con un Liverpool muy seguro, sólido, que no le importaba ser dominado y aprovecho los errores de su rival para crear oportunidades de gol y destruir sus opciones. Firmino en el minuto 77 aprovechó un error defensivo para entrar por banda izquierda, encarar a Ederson y batirlo con un disparo raso dirigido al palo largo que no fue capaz de taponar el meta brasileño, sentenciando así la eliminatoria. Klopp llegó a permitirse en los minutos finales el lujo de retirar del campo a Firmino o Salah ante los festejos de la afición red desplazada a Manchester.

De esta forma, demostrando que a veces, la historia y la actitud, hacen más que un puñado de millones, el Liverpool estará el próximo viernes en el bombo de semifinales, donde le acompañará la Roma que ha eliminado al Barcelona. Durante la noche del miércoles se conocerá si Real Madrid y Bayern hacen buena su ventaja de la ida, o si por el contrario, Juventus y Sevilla consiguen darle la vuelta.

Goleada culé sin brillo

El Barcelona se adelanta en los cuartos de final y pone pie y medio en las semifinales ante una Roma que hizo un buen partido pero que pagó la  efectividad culé. No fue un buen partido de los hombres de Valverde, pero gracias a los tantos de De Rossi en propia puerta, Manolas en propia puerta, Piqué y Luis Suárez.

Comienzo tímido del Barcelona, al contrario que la Roma. Presión alta de la Roma que puso en problemas a la defensa culé. La primera ocasión clara fue de Rakitic en el rechace de un córner.  Pero el primer gol del Barcelona tuvo que ser obra de De Rossi, intentando cortar una gran jugada de Iniesta y Messi que Alisson no pudo hacer nada.

Empezó una segunda parte mas entretenida donde Perotti estuvo a punto de empatar el partido a los pocos segundos. Umtiti le regalo un balón a Florenzi que estrello en el poste. El central francés culé mando el centro a la madera que hizo que Manolas se introdujera en propia puerta. Pocos minutos marco el tercero Piqué sentenciando el partido. Cuando peor estaba jugando el Barcelona que se vio aparecer a Ter Stegen con una gran parada, aunque a los pocos minutos acortaría distancias Dzeko. Pero en el minuto 80 aparecía Luis Suárez para poner el 4-1 y marcar llevaba mas de un año sin marcar en competición europea.

La eliminatoria queda prácticamente resuelta y condenada al pase del Barcelona en el Olímpico de Roma.

Dos goles en propia condenan a un gran Sevilla (1-2)

Sarabia y Ribéry pelean por un balon. Fuente: Depor.com

Nervión se engalanaba para disfrutar de otra gran noche europea, pero no era una noche más, era la noche más importante en la historia reciente del club; un partido que ha tardado 60 años en repetirse. El Sevilla recibía en su regreso a unos cuartos de final de la máxima competición continental a todo un Bayern de Múnich que no le pondría las cosas fáciles a los de Montella. El italiano tuvo que recurrir a Pizarro para cubrir la sensible baja de Banega en el centro del campo, pero la sorprendente novedad llegaría en la portería, y es que David Soria, que no había disputado un solo minuto desde que llegó Montella al banquillo sevillista; partiría de titular en el que era un partido histórico para la entidad.

Los germanos comenzaron dominando el encuentro, teniendo las primeras ocasiones y acechando la portería de Soria a través de córners. Poco a poco el Sevilla iría metiéndose en el encuentro, teniendo Sarabia una ocasión clarísima para hacer el 1-0, la cual mandó inexplicablemente fuera. A la media hora de encuentro, el propio Sarabia solventaría su error mandando el balón al fondo de la red tras un gran control dentro del área al pase de Escudero. Tan solo cinco minutos después Heynckes se vería obligado a dar entrada a James Rodríguez por Arturo Vidal, el cual venía de una lesión y tuvo que retirarse por molestias. Un minuto más tarde, un centro de Ribéry daría en Jesús Navas, desviando este el balón engañando a David Soria, que no pudo llegar a detenerlo.

En la segunda mitad, el técnico germano dio entrada a Rafinha en lugar de Bernat para agilizar la banda izquierda. El dominio de los bávaros en este periodo fue absoluto, aunque la falta de acierto y David Soria lograron impedir el segundo tanto en  los primeros minutos. Sin embargo, en el minuto 66 un tiro de Thiago Alcántara daría en Escudero, que desviaría el balón y anotaría en su propia portería. El acecho del Bayern continuó sin éxito, y solo la entrada de Sandro y Muriel en los últimos minutos del encuentro dieron algo de agilidad al juego del Sevilla. Los hispalenses contaron con las últimas ocasiones del partido, pero de nuevo la efectividad de los de Montella fue nula. Derrota amarga por la forma en la que se dio, pero que deja un buen sabor de boca por el juego realizado por el equipo; que fue capaz de plantar cara a uno de los mejores equipos del mundo y que buscará dar la campanada la próxima semana en el Allianz Arena.

Ficha del partido:

  • Sevilla FC: David Soria; Jesús Navas, Kjaer, Lenglet, Escudero; N´Zonzi, Pizarro; Sarabia, Franco Vázquez, Correa (Sandro min. 78) y Ben Yedder (Muriel min. 80).
  • FC Bayern: Ulreich; Kimmich, Hummels, Boateng, Bernat (Rafinha min. 45); Javi Martínez, Thiago Alcántara, Arturo Vidal (James Rodríguez min. 36); Müller, Ribéry (Robben min. 79) y Lewandowski.
  • Árbitro: Daniele Orsato.
  • Goles: Sarabia min. 31 (1-0), Jesús Navas min. 37 (1-1 pp.) y Thiago Alcántara min. 68 (1-2).

El Real Madrid arrolla a la Juventus con un estelar Cristiano Ronaldo (0-3)

JORGE PLATERO (@JORGEPLATERO97)

Contundente victoria del Real Madrid en Turín (0-3) para dejar prácticamente sentenciada la eliminatoria. Dos goles de Cristiano Ronaldo, uno de chilena, y otro de Marcelo dejaron a la Juventus prácticamente sin ninguna oportunidad. Cristiano Ronaldo tuvo una actuación estelar.

El Real Madrid volvía a enfrentarse a la Juve 10 meses después de ganarle sin complicaciones en una final de la Champions League. Los italianos, con ganas de revancha, y sabiendo de su fortaleza a doble partido, se agarraban a que son el único equipo que ha eliminado al Madrid de la Champions en los últimos 4 años. En definitiva, una eliminatoria de nivel plagada de historia y de rencillas entre ambos clubs que hacían de este encuentro un partido fantástico para los amantes del fútbol. Con la emoción que arranca el himno de la competición europea y con la historia plagada de títulos de ambos clubs, se preveía un partido igualado y vibrante. Igualadas también eran las estadísticas iniciales, de los últimos 19 partidos entre ambos: 9 victorias para el Real Madrid, 8 para la Juventus y 2 empates. Aunque también con el dato de que El Madrid no ha superado a la Juventus a doble partido desde la segunda ronda de la Copa de Europa 1986/87.

El conjunto blanco salía con el once esperado tras los descansos y suplencias que se produjeron en la pasada jornada liguera. El once que todos los madridistas se saben de memoria más la presencia de Isco. Con la suplencia de Bale, que parece sentirse cada vez más lejos del Real Madrid, los de Zidane se dibujaban en el campo con una especie de 4-2-1-2. Isco afrontaba el partido como una nueva oportunidad tras su exhibición con la Selección española y se le encargaba la tarea de echarse a la espalda el juego ofensivo del Real Madrid. Por su lado, Allegri, queriendo aprender de sus errores pasados, no innovaba mucho en su once titular. Apostaba por confiar en su vigorosidad defensiva y, al mismo tiempo, por su potente ataque liderado, principalmente, por Dybala e Higuaín. Aunque llamaba la atención, la presencia de un doble lateral en banda izquierda con Asamoah y Alex Sandro.

En un ambiente espectacular y con el himno de la Juventus retumbando en un estadio hasta la bandera, se iniciaba el partido. Ambos conjuntos querían mandar y comenzar fuerte para intimidar a su rival. El Madrid pedía pausa mientras que la Juve buscaba con mayor ansia la transición rápida. Pero todo plan falla cuando Cristiano Ronaldo está en el campo. Solo dos minutos le bastaron el portugués para rematar al primer palo un buen centro de Isco desde banda izquierda. Ronaldo seguía demostrando un estado de forma brutal y un gran acierto de cara a gol poniendo a su equipo por delante en el marcador. Los de Allegri no bajarían los brazos e intentarían atajar este duro golpe con carácter y personalidad. El Madrid se iba sintiendo cómodo en el encuentro aunque los italianos pudieron empatar en el minuto 22 a balón parado pero una parada estelar de Keylor Navas evitó las tablas en el marcador. La igualdad, a pesar del 1-0, era máxima. Las ocasiones se repartían con un travesaño en la portería de Buffon tras un zapatazo de Kroos y ambos conjuntos hacían daño al contraataque. La Juve poco a poco iba llegando más a la portería defendida por Navas pero no conseguiría ningún beneficio. Con polémicas y posibles penaltis a favor de la Juventus finalizaría el primer tiempo.

Se reanudaba el partido y la vecchia signora salía, obligada por el resultado, mucho más enchufada que el Real Madrid. El Madrid adormecido perdía el control del partido y sufría en defensa. Esto obligaba a Zidane a hacer pronto el primer cambio dando salida a Lucas Vázquez por Karim Benzema. Y cuando hay oleaje y es necesario que alguien guíe el barco es necesario un marinero de raza, un capitán. Y ese es nuevamente Cristiano Ronaldo. El portugués marcó un increíble gol de chilena, ese tan ansiado, para dejar a la Juventus más muerta aún. Pocos minutos después, Dybala, la estrella de los italianos, fue expulsado por juego peligroso. A partir de ahí, todo iría sobre ruedas para el Madrid. El tercero llegaría en las botas de Marcelo tras una triangulación entre él mismo, Isco y Cristiano. Poco a poco el partido se iría durmiendo. La Juventus acabó el encuentro completamente desanimado y aturullado.

Cristiano Ronaldo en su gol de chilena

Y una vez más pasó. El Real Madrid arrolla a un grande de Europa. No hay quien tosa a los blancos en la Champions. El factor psicológico, la motivación, la mentalidad, el carácter… Nadie sabe qué es pero llegan los martes y el Madrid se crece. Los rivales se empequeñecen, o mejor dicho, el Madrid los empequeñece y no hay otra opción que la victoria blanca. Las inversiones millonarias nunca podrán comprar el espíritu y el carácter ganador del Real Madrid. Resultado prácticamente definitivo para la eliminatoria.

Ficha técnica

  • XI y cambios de Juventus: Buffon; De Sciglio, Chiellini, Barzagli, Asamoah (Mandzukic, 68´) ; Douglas Costa (Matuidi, 68´), Khedira (Cuadrado, 74´), Bentancur, Alex Sandro; Dybala e Higuaín.
  • XI y cambios del Real Madrid: Keylor; Carvajal, Ramos, Varane, Marcelo; Casemiro, Kroos, Modric (Kovacic, 81´), Isco (Asensio, 84´) ; Cristiano y Benzema (Lucas Vázquez, 52´).
  • Amonestaciones: amarilla para Bentancur (26´), amarilla para Dybala (45´), amarilla para Ramos (54´), roja para Dybala (65´) y amarilla para Kovacic (88´)
  • Goles: Cristiano Ronaldo X2 (2´ y 63´) y Marcelo (71´).
  • Árbitro: Cüneyt Cakir. El colegiado turco ha arbitrado 41 partidos en la Champions League y la final de la misma en el año 2015.
  • Estadio: Juventus Stadium. Asistencia: 41.000

Los sueños se hacen realidad en el Teatro de los Sueños (1-2)

Ben Yedder remata para hacer el 0-1. Fuente: El Comercio Perú.

Desde 1958 el Sevilla no alcanzaba los cuartos de final de la máxima competición continental. Sesenta años, ni más ni menos, han tenido que pasar para que los hispalenses vuelan a estar entre los 8 mejores equipos de Europa. Era la cuarta vez que lo intentaba con el formato actual de la competición, aunque con una gran diferencia; en esta ocasión no era favorito. Con el 0-0 de la ida, al Sevilla le valía ganar o empatar marcando, por lo que las opciones de lograr la gesta eran reales. Montella, que no podía contar con Navas ni con Corchia por sanción, ni con Layún por haber jugado ya la competición con el Oporto; tuvo que recurrir a Mercado para ocupar la posición de lateral derecho, siendo este sustituido en el centro de la zaga por Kjaer.

El United trató de golpear primero a través de Lukaku, que envió fuera su disparo nada más arrancar el encuentro. Poco a poco el Sevilla se fue haciendo con el dominio del encuentro, comenzando a sumar ocasiones a medida que avanzaba la primera mitad, pero sin poder ver puerta. La mejor ocasión de la primera parte sería obra de Fellaini, con un tiro que sería capaz de atajar Rico.

Al igual que sucediera en la primera mitad, el Sevilla tendría el control del balón y dispondría de las ocasiones, las cuales no era capaz de cerrar. Poco a poco el United se asomaría a la portería de Sergio Rico, pero al igual que los de Nervión, no verían recompensados sus intentos. La mejor noticia para el Sevilla llegaría con el ingreso de Ben Yedder por Muriel, ya que solo necesitaría dos minutos para hacer el 0-1 con un gran remate ajustado al palo. En la siguiente jugada de ataque sevillista llegaría el segundo, obra del franco-tunecino, que remataría un córner al segundo palo que trató de detener De Gea, con tan mala fortuna para el meta madrileño que se acabó metiendo el balón en la portería. A falta de diez para el final, los de Mourinho necesitaban tres goles para pasar, algo que se antojaba muy complicado. Lukaku quiso hacer soñar a los ingleses marcando el 1-2 en el 83, pero no sería suficiente. De hecho, con los Red Devils totalmente volcados al ataque, Ben Yedder tuvo en sus botas lograr su segundo hat-trick en la competición, pero erraría un mano a mano con De Gea en el 91. El Sevilla logra así la gesta de ganar por primera vez en Inglaterrra en partido oficial, así como consigue el pase a los cuartos de final por segunda vez en su historia, la primera con el formato actual. Los sueños en Old Trafford se cumplen, por algo lo llaman el “Teatro de los Sueños”.

Ficha del partido:

  • Manchester United: De Gea, Valencia (Mata min. 76), Bailly, Smalling, Young; Matic, Fellaini (Pogba min. 59); Rashford, Lingard (Martial min. 76), Alexis y Lukaku.
  • Sevilla FC: Sergio Rico, Mercado, Kjaer, Lenglet, Escudero; N´Zonzi, Banega; Sarabia, Franco Vázquez (Pizarro min. 86), Correa (Geis min. 88) y Muriel (Ben Yedder min. 72).
  • Árbitro: Danny Makkelie.
  • Goles: Ben Yedder min. 74 y min. 77 (0-1, 0-2) y Lukaku min. 83).

Heroica remontada bianconera en Wembley

Triunfo histórico de la Juventus en Londres, en el estadio de Wembley, por 1-2 ante el Tottenham, en la vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones. Tres minutos dorados le bastaron a la Juventus para voltear el marcador del partido y de la eliminatoria con un brillante Higuaín y un letal Dybala, a partir de ahí excelsa defensa orquestada bajo palos por un Buffon que no se quería despedir tan pronto de la máxima competición continental.

Los primeros compases del encuentro fueron muchos más pausados que los de Turín, esta noche ambos equipos se estuvieron tanteando, midiendo capacidades, conscientes de lo decisivo del partido. Con el paso de los minutos se pudo ver a un Tottenham que llevaba la iniciativa ante una Juventus que esperaba salir al contragolpe para sorprender a la adelantada defensa londinense. Harry Kane tuvo la primera gran ocasión del partido, tras encarar y marcharse de Buffon, se escoró demasiado y estrelló su disparo en el lateral de la red. El partido pudiera haber cambiado al cuarto de hora de juego si el colegiado polaco Marciniak hubiera señalado un penal claro de Vertonghen sobre Douglas Costa que ni el propio belga se creía que no hubiese sido pitado.

Heung-Min Son dispuso de un buen disparo lejano que blocó Buffon con seguridad. El surcoreano posteriormente sufriría por parte de Barzagli una de las acciones más antideportivas que se pueden ver, el defensor italiano le pisó la parte anterior de la rodilla, bajó la mirada a dónde pisaba, y volvió a pisar. Acción que se le escapó totalmente a Marciniak que claramente no estaba teniendo su día. Son se vengaría posteriormente de la mejor forma posible, tras recibir dentro del área un pase de Trippier el atacante remató de una forma extraña pero efectiva a un Buffon medio vencido, adelantando así al Tottenham en el marcador en el minuto 39. Antes del descanso, la réplica de la Juventus, con un disparo de Pjanic ajustado al palo que se marchó fuera, la mejor ocasión bianconera del primer tiempo.

Tras la reanudación, la Juventus no dio un gran paso adelante precisamente, prácticamente se puede decir que continuó la tónica predominante de la primera mitad, un Tottenham llevando el peso del partido, mientras que el cuadro de Allegri esperaba el error de los locales. Al cuarto de hora de la segunda mitad, el técnico livornés reajustó su defensa condicionada por las tarjetas y con un tono defensivo, por una Juventus con mayor alegría y profundidad. Se marchaban Matuidi y Benatia por Asamoah y Lichsteiner, pasando Barzagli al centro de la defensa junto a Chiellini. Tres minutos después de realizarse las sustituciones ya tuvieron su efecto, centro desde banda derecha de Lichsteiner al área, lo cabecea Khedira e Higuaín alarga la pierna en un complicado remate introduciendo la pelota en el fondo de la portería de de Lloris. Vendaval juventino que dos minutos más tarde, con un excelso Higuaín, recibe un pase de Pjanic a treinta y cinco metros de la portería del Tottenham, el argentino, como si de un ‘diez’ se tratase, gira sobre sí mismo y da un pase en profundidad magistral para Dybala que en el mano a mano ante Lloris, no duda, no se pone nervioso, y lo bate por alto, remontando así la eliminatoria. Eran los dos primeros disparos a puerta de la Juventus.

Tras los dos goles italianos, el Tottenham volvió a tener el balón pero sin encontrar la fórmula de hacer daño a los de Allegri. Pochettino retiró al mediocentro Dier para dar paso a un jugador más ofensivo como Lamela. El mejor jugador del Tottenham, el que más peligro estaba llevando era Heung-Min Son, un disparo desde veinte metros con mucha intención se le marchó rozando el palo. Los de Pochettino no podían hacerle daño a balón parado a una Juventus que se estaba defendiendo de una forma excelsa, una exhibición de saber sufrir y saber contener a un rival desesperado por igualar la eliminatoria y llevarla a la prórroga. Desesperado estaba el Tottenham, que terminó atacando con Llorente en punta, que entró sustituyendo a Dele Alli. En el 89, Kane, en fuera de juego no señalado por Marciniak, remató de cabeza al palo un balón que se paseó sobre la línea. La Juventus se supo defender bien en el tiempo añadido, e incluso Sturaro tuvo la oportunidad de sentenciar el partido con un remate blando, fácil para Lloris.

La Juventus de Allegri, presente en dos de las últimas tres finales de Liga de Campeones, se clasifica de esta forma entre los ocho mejores equipos de Europa junto a Manchester City, Real Madrid y Liverpool. La semana próxima se dirimirán los otros cuatro competidores en la lucha por proclamarse campeones en Kiev.

Al Rey de Europa no le asusta el `infierno de París´ (1-2)

JORGE PLATERO (@JORGEPLATERO97)

El Real Madrid pasa de ronda de la Champions League tras superar al PSG 1-2 en el encuentro de hoy y 2-5 en el total de la eliminatoria. Los de Zidane fueron superiores en este partido de vuelta donde mantuvo el control en casi la totalidad del partido. Un gol de Cristiano y otro de Casemiro dejaron como inútil al único gol del PSG. Los de Emery apenas hicieron daño a los blancos y en ningún momento se metieron en la eliminatoria.

Y por fin llegó el día. Llegó el partido en el que el Real Madrid se jugaba su temporada ya con la Liga y la Copa desahuciada. La emoción de la Champions y el ambiente de día grande europeo se respiraba entre la afición blanca quien sabía y era consciente de la relevancia del partido. El Madrid buscaba llegar a los cuartos de final por octava vez consecutiva con un buen resultado de ida a sus espaldas. En cambio, el equipo de Zinédine Zidane afrontaba el encuentro con la estadística de haber perdido dos de sus últimos cuatro partidos europeos a domicilio y sin desplegar un fútbol convincente. El “temido” PSG sin su máximo estandarte, Neymar, venía con la intención de emular al Barça que le robó la ilusión la pasada campaña y conseguir una remontada que le colocase en una posición de privilegio en Europa y, por supuesto, lograr rentabilizar su ingente inversión económica.

Tal y como se preveía, Zidane optaba por poblar el centro del campo para frenar el potencial ofensivo del PSG. Para ello, el francés elegía al 4-4-2 con Lucas y Asensio por bandas, tras los buenos minutos de ambos, y Kovacic junto con Casemiro en el centro. Esto significaba que el técnico del Real Madrid dejaba a Modric y Kroos en el banquillo junto con otros jugadores normalmente titulares como Isco o Gareth Bale. Por lo demás, el Madrid salía con el once esperado tras recuperar a Marcelo por el lateral izquierdo. Unai Emery no hacía muchas variaciones en el once titular salvo el cambio obligado de Di María por Neymar y el error aprendido de Lo Celso por Motta. En un Parque de los Príncipes hostil y como una olla a presión, el PSG se jugaba ganarse un nombre en la historia de la Champions y demostrar que va en serio. El Real Madrid en plena celebración de sus 116 años de historia como club intentaba volver a enseñar a Europa quién es el “rey” de la Champions y, por ende, del continente.

Entre la neblina provocada por las bengalas encendidas en el fondo ultra del PSG se daba comienzo al partido. El duelo empezaba trabado y con los papeles de ambos equipos bien marcados. El PSG era quien llevaba la iniciativa y tenía la posesión. En cambio, el Madrid esperaba atrás sin prisa y con el tiempo a su favor, centrándose en las labores de recuperación y de contraataque. A pesar de que el PSG enseñaba los dientes y el Madrid perdía balones con facilidad, los de Unai Emery no llegaban con comodidad y no generaban peligro ni trabajo a Keylor Navas. Los blancos se fueron acomodando en el partido y sintiéndose cómodos en su papel de depredador de errores y de sujeto paciente. Hasta tal punto que tuvieron la ocasión más clara del partido en el minuto 17 con un disparo de Ramos tras un buen centro al primer palo desde la derecha de Asensio. Los parisinos se iban animando cuando pasaba el ecuador de la primera mitad, en gran parte, gracias a Mbappé quien gracias a su potencia y desborde generó las oportunidades más claras pero que tampoco apabullaron a los de Zidane. El tiempo corría en contra del PSG y la falta de ocasiones claras y su debilidad defensiva cuando el Madrid tenía el balón, no provocaban buenos presagios para sus aficionados quienes iban desfalleciendo en su idea de la remontada la cual alentaban al inicio del encuentro con un tifo que decía “Hacednos soñar”.

Kylian Mbappe en una lucha de balón con Casemiro en Paris (AFP/Getty Images)

En la segunda mitad al PSG le tocaba arriesgar para empezar a incordiar al Real Madrid. El planteamiento del partido era el mismo. Hasta que todo cambió y dio un giro en el minuto 51. Dani Alves cometió un error en la salida de balón que recogió Asensio y que tras una combinación fantástica con Lucas Vázquez sirvió para que el gallego centrase al segundo palo donde Cristiano saltó más que nadie y remató de cabeza para adelantar a su equipo. El Madrid frenaba aún más las esperanzas del conjunto de Emery. Estas se verían más mermadas con la expulsión de Verratti por protestar y dejando a su equipo con 10. El Real Madrid  iba haciéndose con el control del partido y cuando parecía que estaba más cerca el 0-2 que el 1-1 pero tras un barullo defensivo del Madrid, y cierta fortuna, Cavani, casi sin querer, remató un balón perdido que devolvía la confianza a los franceses. Con 20 minutos por delante, el PSG seguía soñando con enviar el partido al menos a la prórroga. Esto sería una mera quimera. El Madrid seguía dominando y este dominio se plasmaría en el marcador con un nuevo contraataque dirigido por Cristiano Ronaldo que acabaría con un disparo de Casemiro, casi con Areola vencido, que serviría para sentenciar aún más la eliminatoria. El PSG lo seguiría intentando sin éxito y el Madrid mantendría hasta el pitido final el control sobre el partido.

Y con el final del partido, el Madrid llega por octava vez consecutiva a cuartos de final de la Champions. Los de Zidane son otro equipo distinto en Champions. Les cambia la cara cuando suena la música de la competición europea y parece que los que juegan en Liga son jugadores que se parecen en exceso a los que vimos hoy sobre el campo. Emery vuelve a decepcionar a sus jefes y a su afición y, tal vez, Barça (en la temporada pasada) y Madrid hayan acabado con su paso por tierras francesas sin cumplir su objetivo. El infierno de París no puede con quien tiene en sus vitrinas 12 Copas de Europa.

Ficha técnica

  • XI y cambios del PSG: Areola; Alves, Thiago Silva, Marquinhos, Yuri; Rabiot, Motta (Pastore, 58´), Verratti; Di María (Draxler, 75´), Cavani y Mbappé (Lass, 88´).
  • XI y cambios del Real Madrid: Keylor; Carvajal, Varane, Sergio Ramos, Marcelo; Lucas, Casemiro, Kovacic (Kroos, 70´), Asensio (Isco, 81´); Benzema (Bale, 75´) y Cristiano.
  • Amonestaciones: amarilla para Verratti (19´), amarilla para Kovacic (31´), segunda amarilla a Verratti (65´), amarilla para Ramos (77´) y amarilla para Cavani (83´)
  • Goles: Cristiano Ronaldo (51´), Cavani (70´) y Casemiro (79´)
  • Árbitro: Felix Brych. El Real Madrid no ha perdido en ninguna de las siete ocasiones oficiales en las que le arbitró Brych.
  • Estadio: Parc des Princes. 43.600 espectadores.
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