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Tocará soñar en Old Trafford

Pogba se lleva el balón ante Radoja en uno de los duelos de la noche en Balaídos. Fuente: Marca

El Manchester United se impone al Celta en Balaídos (0-1) en un duelo táctico y físico. Rashford anotó el único gol del partido de falta y pone contra las cuerdas a los vigueses.

‘Afouteza’. Ese es el término que durante toda la semana sonaba por Vigo. Una palabra que es su traducción significa coraje pero que implica mucho más. Para la afición céltica ‘afouteza’ es el orgullo a nunca darse por vencidos, la ilusión de conseguir lo imposible y la pasión por ver triunfar a los suyos.

Las semifinales de la UEFA Europa League llegaban al Estadio Municipal de Balaídos. Un estadio que nunca había disfrutado de una noche igual en la historia del club. Llegar a semifinales de competición europea no está al alcance de todos y el Celta este año lo ha conseguido. El camino no fue fácil pero la gesta bien lo merece.

Si hablamos del Manchester United quizás todas las palabras se nos queden cortas. El club más rico del mundo y que goza de una historia y un palmarés envidiable por todos. Aterrizaban en vigo los ‘red devils’ con la esperanza de obtener una ventaja que complicase y mucho la remontada en su estadio, “Old Trafford”, también conocido como el ‘Teatro de los sueños’.

Y si además de esto le añadimos como aliciente la vuelta de José Mourinho a Vigo, la historia pinta muy interesante.

El Manchester llegaba a la ciudad olívica con algunas bajas y algún jugador recién salido de la enfermería. El sueco Zlatan Ibrahimovic era la ausencia más significativa en el conjunto inglés. Mata que había estado lesionado un tiempo, finalmente pudo llegar al duelo ante los celestes. Un Manchester United que se está jugando en la Premier League el clasificarse para la próxima edición de la Champions League.

Por otro lado, el Celta no piensa ya en la competición liguera. Hace tiempo que los jugadores entrenados por el ‘Toto’ Berizzo dejaron de lado la Liga Santander para centrar sus objetivos en la Europa  League. El rival no era nada fácil pero la ilusión seguía intacta.

Comenzaba el choque europeo con un Balaídos lleno y engalanado para la ocasión. El color celeste se veía en cada esquina del campo. El partido empezaba con el respeto de ambos equipos para ver qué tipo de juego desplegaba cada uno y qué duelos individuales estaban preparados. Las posesiones al comienzo no eran duraderas y el duelo se fue más hacia lo físico que hacia la calidad. Un partido muy ‘inglés’, quizás en exceso para que el Celta tuviese opciones de conseguir algo.

Mourinho optó por un duelo físico e individual

Si algo caracteriza a Mourinho como entrenador, además de la polémica, es su inteligencia para llevar los partidos al terreno que más le conviene. Sabía que el Celta juega al toque mejor que el United y por eso lo llevó a un duelo físico, táctico e individual.

El Celta comenzaba tocando pero el medio del campo no tuvo la fluidez suficiente como para dejar detalles de lo que es este Celta. Fellaini, Herrera y Pogba presionaban  y destruian toda posibilidad de jugar el balón.

Tampoco el Manchester renunciaba del todo al balón en estos primeros minutos. Era un comienzo dubitativo para los dos equipos. Era el Celta quién avisaba primero. En una de las pocas llegadas claras del equipo vigués en el partido, Radoja ponía con la izquierda un centro al segundo palo que leyó a la perfección el desmarque de Wass. El danés cruzó en exceso el balón y su cabezazo se marchó desviado de la portería que defendía Sergio Romero.

Era el minuto 10 de partido pero fue un espejismo. Los ingleses enseguida se dieron cuenta del peligro que podía ocasionar el Celta y cambiaron la idea de juego. Entonces pudimos ver un choque muy físico, caracterizado por los duelos individuales entre Pogba y Radoja y el ‘Tucu’ Hernández y Fellaini.

Pogba dejó en Balaídos claras muestras de su calidad y de su potencia. Sus cabalgadas no podían ser detenidas en la mayoría de duelos con el jugador serbio del Celta y causó mucho daño y miedo a la defensa céltica. Por otra parte, el belga Fellaini intentó bajar todos los balones que le venían y la lucha aérea con el ‘Tucu’ se convirtió en una constante.

Ante esta superioridad física, los ‘red devils’ empezaban a mandar en el partido. El primer disparo llegó de las botas de Rashford. Un latigazo desde  fuera del área que se dirigía a la escuadra de la portería de Sergio Álvarez. Pero el ‘Gato’ de Catoira fue más gato que nunca y realizó una intervención espectacular.

Desde ese momento el Celta se veía desbordado. Llegadas de los ingleses que creaban temor en la defensa celeste, lo mejor para los vigueses en el partido de hoy. Roncaglia, Cabral y Hugo Mallo hicieron un partido de notable alto. Muchas veces viéndose en inferioridad ante las contras del United, consiguieron desbaratar todas las ocasiones posibles. La anticipación fue otra de las claves del buen partido en defensa.

Pero el héroe de la primera parte en los vigueses era Sergio. El portero sacó 2 manos prodigiosas y aguanto muy bien en el uno para uno a una ocasión del armenio Mkhitaryan. El de Catoira desesperó a los de Mourinho en la primera parte, que se pudieron ir con ventaja en el marcador.

En la parte ofensiva celeste destacaron Guidetti y Sisto. El sueco bajaba todos los balones en largo que le mandaban y si no los podía recibir, los luchaba hasta el final. Por otra parte el danés, Pione Sisto, fue el encargado de llevar algo de peligro a la portería de Sergio Romero.

Llegábamos así al final de la primera parte, con un Celta sobrepasado por un Manchester que conviritó las semifinales de la Europa League en un choque más parecido a un partido de la Premier League. En físico son superiores los ingleses y el rigor táctico que mostraron hizo que dominaran el partido sin tener grandes posesiones.

Empezaba la segunda parte y parecía que las cosas podían cambiar. En los diez primeros minutos el Celta consiguió una mayor fluidez en las posesiones. Un juego más rápido permitía a los de Berizzo gozar de más espacios. El medio campo del United parecía más cansado y es que no pararon de presionar durante casi todo el partido. Aún así, los ingleses supieron muy bien cuándo presionar y cuándo aguantar atrás y esto castigó a los jugadores del Celta.

Ante estos buenos primeros minutos del Celta, Aspas gozó de su única ocasión en el partido. Un cabezazo sutil que se marchaba demasiado desviado de la portería de Romero que no fue la única que tuvo que desviar. Otro disparo de Sisto, que había rozado en un defensa, obligó al meta argentino a realizar una gran estirada.

Pero el juego combinativo del Celta dejó paso al juego que caracterizó la primera parte. Balones largos al ‘Tucu’ o a Guidetti que facilitaban los deberes al United. Y fue entonces cuando el duelo se decantó para los de Mourinho.

Un gol que ahogaba al Celta

Llegaba el minuto 67. Hugo Mallo realizaba una falta sobre Lingard para evitar que este se marchase solo ante Sergio Álvarez. Una falta cercana al área que tendría un protagonista. Se colocaban Blind en el perfil zurdo y Rashford en el diestro. El segundo pegó al balón un zapatazo para ponerla en el primer palo de la portería celeste, pero tan ajustada que no permitió llegar a Sergio. Era el 0-1 y las cosas se ponían difíciles en la eliminatoria para el Celta.

Desde entonces hasta el final, el Manchester tuvo el control del partido. Posesiones inteligente y duraderas hacían que un Celta cansado se desesperase. Si algo faltó en el equipo vigués fue ataque. No existió verticalidad ni rapidez ofensiva y todo estaba preparado por el entrenador portugués del United al que no se le escapa ni una.

Tuvo el segundo en sus botas Lingard en el minuto 75, con un disparo muy potente que se marchó desviado. Avisaban los ingleses, que sin querer arriesgar, aprovechaban su poderío físico para realizar constantes superioridades a la zaga celeste.

Continuas pérdidas de tiempo por parte del conjunto visitante y un Celta que atacaba más con el corazón que con la cabeza, provocaron que el partido se terminara con el 0-1 en el marcador.

Un resultado muy bueno para el United y muy malo para el Celta. En otro campo cualquier remontar un 0-1 no sería del todo complicado. Pero si hablamos de “Old Trafford”, la historia cambia. Los aficionados ingleses no dejan de animar ni un segundo de partido y harán del ‘Teatro de los sueños’ un auténtico infierno en el que se sentirán en casa.

El Celta deberá aguantar las embestidas que le provoque el conjunto inglés en su campo. Jugar más ofensivo y rápido será la clave para que el Celta disponga de su oportunidad. Un sueño que no se antoja imposible, en absoluto, y que los jugadores célticos deberán afrontar con la mayor ilusión de sus vidas.

Al fin y al cabo están llenos de ‘Afouteza’. ¿Por qué no creer en la remontada? Sí se puede y Vigo lo sabe. Ahora les toca a ellos exportar el término.

 

Puntos positivos: La defensa celeste y Pogba.

Sergio, Hugo Mallo, Cabral y Roncaglia estuvieron durante todo el partido muy atentos. Perfectos al corte y en la anticipación, restaron potencial al United en ataque. La velocidad defensiva en la anticipación fue clave para no dejar pensar a los jugadores más ofensivos del cuadro inglés. el meta gallego, Sergio Álvarez, sostuvo al Celta durante la primera parte, con 3 intervenciones de libro.

Por otro lado, Pogba hacia de ‘todocampista’. La superioridad física que mostró el francés durante todo el partido fue abrumadora. una zancada del centrocampista del United vale por 3 de un jugador normal. Además su calidad para repartir juego ayudó al equipo inglés.

 

Puntos negativos: el ataque celeste.

Los únicos que estuvieron acertados ofensivamente fueron Sisto y Guidetti. Los dos jugadores lo intentaban pero el juego del Celta no favorecía. En el medio del campo no existía fluidez alguna y los balones iban directos desde la defensa a la delantera. Aspas tampoco jugó un buen partido. El de Moaña no apareció en exceso y no estuvo fino a la hora de ver portería ni de contactar con sus compañeros

 

@sirbeerto

 

FICHA TÉCNICA:

Celta de Vigo: Sergio Álvarez, Hugo Mallo (Beauvue 91′), Cabral, Roncaglia, Jonny, Radoja, Wass (Jozabed 74′), Pablo Hernández, Sisto, Iago Aspas y Guidetti.

Manchester United: Romero, Antonio Valencia, Bailly, Blind, Darmian, Herrera, Pogba, Fellaini, Mkhitaryan (Ashley Young 78′) (Smalling 89′), Lingard y Rashford (Martial 80′).

Árbitro: Sergei Karasev (Rusia).

Gol: 0-1 M. 67 Rashford.

Incidencias: Partido de ida de las semifinales de la UEFA Europa League entre el Celta de Vigo y el Manchester United disputado en el estadio de Balaídos ante 26.202 espectadores.

R.C Celta – F.C Krasnodar ( 2-1 ) | “Air Beauvue” llegó, creyó y venció

Beavue celebra su gol con el Celta ante el Krasnodar. Imagen recogida de la web de El Mundo.es

Pocas historias ofrecen un final tan feliz como el de la recuperación de Claudio Beauvue. Hace más o menos un año, el delantero llegaba procedente del Olympique de Lyon, equipo por el que pasó sin hacer mucho ruido pese a que la temporada anterior se había convertido en una de las sorpresas de la Ligue 1. Con la vitola de fichaje estrella llegaba a Vigo, una ciudad y una cultura diferentes y se convertía en una de las situaciones en las que la adaptación de un jugador podría ser complicada. Además contaba con una losa encima: ser el fichaje más caro de la era del presidente Carlos Mouriño.

Con todo este pretexto, el bueno de Claudio llegó con ganas de demostrar que había sido aquel delantero que hizo unos números espectaculares en el EA Guimgamp (27 goles en el último año) pese a que en Lyon no terminó de cuajar. Pero, tras unos pocos partidos de adaptación, el guadalupeño se rompió y estuvo parado durante casi un año.

Sin embargo, ayer Balaidos le tenía reservada una noche especial que seguro no olvidará, ni el propio jugador ni sus compañeros.

El “Toto” Berizzo planteaba un partido de puro toque rápido para desmantelar la rocosa defensa rusa. Para ello optaba por Andreu Fontás en la creación de juego desde el centro de la defensa, un jugador clave a la hora de no tener problema para salir con la pelota pegada a los pies. Pese a unos primeros instantes de respeto mútuo y de no contar muchas ocasiones, los planes de los celtiñas empezaron a salir. Primero Cabral al remate de un córner y después Guidetti en dos ocasiones, gozaron de oportunidades claras para poner por delante a los vigueses.

Pione Sisto como alternativa al juego interior

Pero la marca rusa tenía un objetivo claro, ni Marcelo Díaz ni Radoja podían comenzar a crear juego y así se lo hicieron saber. Con marcajes controlados anularon totalmente el juego interior del Celta que tuvo que apostar por un juego abierto en los extremos y los laterales. Precisamente surgió la figura de la primera parte, Pione Sisto. El danés volvió loco al lateral en funciones Aleksandr Martynovich, habitualmente central. Los celestes vieron en esa banda una debilidad del equipo ruso por la mayor velocidad del extremo danés y volcaron gran parte del juego en ese costado.

Las ocasiones del Celta llegaban pero el marcador se mantenía intacto, unas veces por la buena actuación de su portero y otras por la mala definición de los jugadores celestes. Se llegaba así al descanso, con 0-0 y con el Krasnodar anulando el medio campo celtiña gracias al gran trabajo defensivo de Mauricio Pereyra, Ilya Zhigulev y Gazinskyi. Por otro lado, el equipo olívico no tuvo excesivos sustos y Sergio vivió la primera parte con tranquilidad.

Se reanudaba el partido en Balaídos y comenzaba la locura de los goles. El comienzo fue inmejorable y tras un arreón inicial, Daniel Wass ponía el 1-0 en el marcador con un potente disparo de falta lejana que sorprendía a Stanislav Kritsyuk. Un justo resultado que provocó un efecto contradictorio: el Celta marcó y el mismo Celta desapareció durante un tramo importante del encuentro. Diez minutos en los que el Krasnodar encontró su hueco en el partido y afiló su cuchillo.

Unos pocos minutos que casi arruinan la eliminatoria

Un tramo de clara desconexión del Celta provocó el gol de Claesson en el minuto 55: gran jugada personal que finaliza por debajo de las piernas de Sergio, indicando que el físico de los rusos también se mezcla con una gran calidad técnica individual. Un Sergio que evitó, instantes más tarde el 1-2, aguantando muy bien ante la presencia de otro jugador del equipo ruso. El equipo vigués estaba un tanto dormido pero consiguió despertarse. Para ello fueron claves dos cambios, la entrada de Jozabed y la entrada de Claudio Beauvue.

El primero ofreció claridad en el medio del campo, una frescura física y mental que faltaba hasta el momento por el gran trabajo realizado. Y el segundo aportó lo que se le pedía, gol. Ante la falta de acierto de Iago Aspas durante el encuentro, el de Guadalupe le echó ganas y en uno de los pocos balones que tocó, marcó. Y eso es lo que se le pide a los grandes rematadores, una gran efectividad.

Tras un gran centro de un Hugo Mallo incansable y combatiente durante todo el partido, Claudio “Air Beauvue” marcaba los tiempos con un remate precioso ante el que nada pudo hacer el guardameta ruso. Era ya el último minuto del encuentro y con el 2-1, Balaídos y el Celta podían respirar un poco más tranquilos, hay ventaja y este EuroCelta cree que sí se puede.

El partido de vuelta en Krasnodar se afronta con tensión ya que el equipo ruso recuperará casi seguro a su jugador estrella y de más calidad, Smolov, mientras que el Celta se prepara para luchar en un ambiente frío en cuanto a temperatura se refiere, pero con una afición que apretará en favor de su equipo y que no le pondrá las cosas fáciles al equipo de Berizzo.

Puntos positivos:

Hugo Mallo, Pione Sisto y Beauvue. El primero está pasando por uno de sus mejores momentos de forma. Lucha, trabaja, defiende y mejora cada día en tareas ofensivas. Un capitán con verdaderos galones.

Pione Sisto fue uno de los puntos diferenciales durante la primera parte, ofreciéndose como alternativa al escaso juego interior y desbordando constantemente a sus marcas.

Y por último, uno de los grandes protagonistas de la noche. Un jugador que nunca dejó de creer en sí mismo y que ayer lo certificó sobre el césped de Balaídos. Cabezazo imparable, marcando los tiempos a la perfección.

Puntos negativos:

Desconexión parcial, falta de juego interior y una mala noche de Iago Aspas. El genial delantero moañés no tuvo su noche, quizás por la ansiedad de querer seguir haciéndolo tan bien como hasta ahora pero no pudo culminar las ocasiones con las que contó. Aunque seguro que desde la parroquia celtiña se le perdona eso y más puesto que se lo merece.

 

@sirbeerto

 

FICHA TÉCNICA

Alineaciones:

R.C Celta de Vigo: Sergio Álvarez; Hugo Mallo, Fontás, Cabral, Jonny; Marcelo Díaz, Radoja, Wass (Jozabed, min.70); Aspas, Guidetti (Beauvue, min.78) y Sisto.

F.C Krasnodar: Kritsyuk; Martynovich, Naldo, Granqvist, Cristian Ramírez; Zhigulev (Torbinski, min.83), Gazinski, Pereyra; Podberezkin (Mamaev, min.75), Wanderson (Laborde, min.78) y Claesson.

Banquillos:

R.C Celta de Vigo: Villar, Pape, Bongonda, Beavue, Jozabed, Roncaglia y Rossi.

F.C Krasnodar: Petrov, Adamov, Joãozinho, Sinitsyn, Laborde, Mamaev, Torbinsky.

Árbitro:

Craig Thomson.

Incidencias:

Partido correspondiente a la ida de octavos de final de la UEFA Europa League, disputado en el Estadio Municipal de Balaídos.

El ‘otro’ Villarreal tropieza… pero sigue líder

Si a los aficionados del Villarreal que vieron como el equipo ganó 5-0 al Celta el pasado fin de semana les dicen, que van a sufrir contra el Osmanlispor de Turquía, no se lo hubiesen creído. Seguramente, porque no esperaban ver a un equipo tan irreconocible.

Los cambios han tenido mucho que ver: otra vez Escribá apostaba por un once inicial lleno de cambios con respecto al partido anterior, y ya debería haber aprendido la lección de Bucarest. No le salió nada bien al técnico valenciano tanto cambio, ni de jugadores ni de sistema. El partido inició con un 4-2-3-1 con Santos Borré arriba, y así fue como llegaron los dos goles seguidos del equipo turco. El Villarreal se vio sorprendido por una presión muy arriba y una gran intensidad por parte de los turcos, y en ningún momento del partido se les vio siendo superiores. Posiblemente, porque osmanlispor-2nunca igualaron la presión, intensidad y ganas de los turcos.

 

Asenjo, Trigueros y Mario se quedaron en Villarreal, no jugó Bakambu ni tampoco Sansone o Víctor Ruiz. Demasiados cambios, con los que el equipo no demostró el nivel esperado. Solo cuando se cambió a un 4-4-2, pareció que se podía conseguir algo. Pato cayó en el área y Bruno falló el penalti, algo que sin duda, le pesaría para el resto del partido. Pero del córner que vino del penalti, llegó el tanto de un N’Diaye que se reivindicó y pasó de villano a héroe. Poco después, Alexandre Pato, que fue el más destacado del partido, echándose el equipo a sus espaldas, anotaba el gol del empate.

Y cuando el equipo mejor estaba y parecía que podía controlar el partido e incluso tener ocasión de anotar algún gol más, Escribá decidió cambiar a N’Diaye por Sansone y pasar al 4-2-4, un sistema que descolocó del todo a sus jugadores, que los últimos diez minutos perdieron muchos balones, permitiendo al Osmanlispor salir a la contra y meterles el miedo en el cuerpo.

Football Soccer - Osmanlispor v Villarreal - UEFA Europa League Group Stage - Group L - Osmanli Stadium, Ankara, Turkey - 20/10/2016. Villarreal's Pato celebrates his goal against Osmanlispor. REUTERS/Umit Bektas

A más de algún aficionado le habrá dado hoy un micro infarto, y muchos pensarán que vaya equipo que no es capaz de ganar en Turquía, pero lo cierto es que, pese a todo, el ‘otro’ Villarreal ha conseguido arrancar un punto que le mantiene como líder, y con solo un partido pendiente fuera de casa. No importan las circunstancias, lo cierto es que este Submarino sigue dando la cara y reaccionando para evitar la masacre. Y lo más importante, han descansado jugadores y no se ha lesionado ninguno más. La imagen no ha sido la mejor que puede ofrecer este Villarreal, pero a veces, hay que bajar a pelear al barro y este equipo, ha sabido solventar la situación.

Un pésimo Villarreal continúa líder del grupo

El Villarreal viajaba a Bucarest con una dinámica positiva, y con las ideas claras: ganar al Steaua de Bucarest sería un gran paso para colocarse como líderes de grupo. Y lo cierto, es que tras el partido y a pesar del empate, el Villarreal continúa sin ser batido y sobre todo, líder de su grupo. El problema que arrastrará el Villarreal tras este partido, es la mala imagen que ha ofrecido: por primera vez, parece que las rotaciones no funcionan, y que el equipo solo funciona con los mismos 11 jugadores. En un estadio espectacular pero prácticamente vacío, el Villarreal no pudo pasar del empate, pero lo que más preocupa en el entorno, es que tampoco tuvo oportunidad de hacerlo.

steaua

Empezó el partido dominando el equipo de Escribá, y todavía fueron a mejor las cosas cuando en el minuto 6 de partido, Santos Borré anotaba su primer gol como ‘groguet’. Todo parecía ir de cara, y se avecinaba festival del Villarreal. Sin embargo, el Steaua se encontró cada vez más cómodo en el campo, frente a un equipo que parecía no tener sangre en las venas. Sin presión, sin ideas, y a veces, sin ni siquiera intentar realizar la presión. Puede ser el peor Villarreal en meses. Un partido aburrido, donde el Steaua ganaba cada vez más peso, que cambió totalmente con el gol de los locales, tras un error colectivo en defensa y un error individual de Andrés Fernández. Un córner sacado en corto a un jugador completamente solo, que centra un balón que se le escapa de las manos a Andrés y termina rematando un jugador del Steaua completamente solo y a placer. Era el minuto 19 y nadie podía creerlo. Ya no se movió más el marcador.

Antes y después del descanso, fue el Steaua quién dominaba el partido completamente. El Villarreal no supo salir de su campo, y lo que es peor, la defensa parecía más despistada de lo normal. El equipo no presionaba y a veces incluso parecía que ni siquiera tenía intención de hacerlo. Tanto fue así que hasta Cheryshev se enfadó con su equipo por su poca actitud en el campo.steaua-jpg-2 Y así transcurrió toda la segunda parte: el Villarreal iba viéndolas venir, sin poder contraatacar ni mantener la posesión del balón. Rukavina cometió un penalti que el árbitro no vio, y cada vez que N’Diaye tocaba un balón, a los aficionados amarillos les entraba pánico. No cuajaron, para nada, un buen partido.

Pato y Borré no recibían balones de Jonathan y Cheryshev, que lo intentaron hasta el final pero a los que nada les salió. Castillejo y Soriano consiguieron aportar más posesión y ocasiones, una lástima que las mejores llegasen ya en el descuento. Bakambu regresó a los terrenos de juego e incluso tuvo una ocasión en los últimos suspiros del partido en sus botas, pero nadie consiguió que el marcador se moviera. El Villarreal se lleva un punto que sabe a mucho tras la imagen dada. Si quieren seguir con la dinámica positiva, este no es el camino, y hay mucho que corregir de cara al partido del domingo frente al Espanyol (18.30h).

El Villarreal sufre pero cumple

El Villarreal muestra una mala imagen ante un Zürich que juega en la Segunda división suiza, pero que plantó cara en El Madrigal y se adelantó por un error de N’Diaye. EL equipo se recompuso y Jonathan Dos Santos y Pato consumieron la remontada. 

Tras la decepción de la eliminatoria de Champions frente al Mónaco, hzurichoy regresaba la Europa League a un Madrigal que pese al llamamiento del club no presentó su mejor entrada. Sin duda, los jueves no son buenos horarios para la gente que trabaja y para los niños que mañana deben ir al cole. Finalmente, se cubrió una entrada digna, aunque eso sí, los aficionados parecían adormecidos, pues prácticamente en ningún momento del partido se escuchó que animasen al equipo. Posiblemente, porque el juego tampoco llamaba a ello.

Llegaba a El Madrigal, un Zürich que juega en la Segunda División suiza, pero que se clasificó tras proclamarse campeón de Copa, fíjense qué cosas. La afición esperaba que se ganase sobradamente, pero lo cierto es que el equipo suizo plantó cara, y todo se le puso mucho mejor cuando tras un error de N’Diaye en el minuto 2 de partido, les otorgaba el primer gol. Otra vez un error del centrocampista, hacía al equipo ir a contracorriente, pero esta vez en El Madrigal no se escucharon pitos, sino aplausos que sirvieron al jugador para recuperar confianza, y que terminó completando un partido muy serio y recuperando muchos balones. El equipo se tuvo que rehacer y lo hizo a la perfección, en parte gracias al juego entre líneas que ofrecían Cheryshev, Bruno, Jonathan Dos Santos y Alexandre Pato, que llevaron la batuta en ataque.

 

Pato, que había fallado dos ocasiones claras, no falló a la tercera y metió un gran gol que ponía el empate en el marcador. Había transcurrido media hora de partido. Y cuando la grada ya empezaba a sacar sus bocadillos para cenar en el descanso, Dos Santos y Pato se sacaron de la chistera una gran jugada que terminó con gol del mexicano. Seguro que será uno de los goles de la jornada, y no es de extrañar. La cena sentó mejor a los aficionados tras eszurich-2a remontada.

Ya no se movería más el marcador en una segunda parte aburrida, donde el Villarreal no consiguió retener el balón ni darle la movilidad necesaria. Se notó el cansancio en hombres de banda, que tuvieron que ser sustituidos y la falta de ideas en el centro del campo. Solo Sansone, que había salido por Santos Borré pudo aumentar la distancia en el marcador, pero le anularon el gol por un correcto fuera de juego.

El domingo el Villarreal recibirá a la Real Sociedad a las 18.30h, con otro once titular y esperemos que con una grada más enchufada, buscarán la tercera victoria consecutiva, pero para conseguirla, se deberán mejorar bastantes cosas que hoy, no se han podido ver en el césped de El Madrigal.

Tres veces supercampeón de Europa

  • El Real Madrid se proclama campeón de la Supercopa de Europa en el último minuto de la prórroga
  • En el descuento Ramos igualaba el encuentro y en el último minuto de la prórroga Carvajal ponía el 3-2 en el marcador.

Un Sevilla renovado, sin su capitán Coke que, sin embargo es uno más desde la distancia, y con nuevo entrenador, Sampaoli. El Real Madrid, sin fichajes estrella pero con un once renovado y muy español con el que Zidane demuestra que jugará el que lo merezca. Una final con mucho atractivo para ambas aficiones que esperan con ansia el inicio de la temporada y conocer el estado de forma de sus jugadores; una final en la que se verá en acción a los nuevos jugadores y a aquellos de los que se espera más este año.

Fuente: @ChampionsLeague

Fuente: @ChampionsLeague

El césped del Lerkendal Stadion de Trondheim presentaba un aspecto inmejorable para la cita europea pero ambos equipos salieron al campo asegurando posiciones y sin arriesgar. El Real Madrid presionaba al Sevilla en la salida del balón y gozó de algunas ocasiones en los primeros minutos con combinaciones muy buenas de los jugadores españoles respaldados por Kovacic. El Sevilla, por su parte, muy acertado en la recuperación, tocando el balón con mucha calma pero sin llegar al área de los blancos.

Partido sin mucho ritmo ni dominio de ningún equipo hasta el minuto 20 cuando la sensación del Madrid este verano, el joven Marco Asensio, se aprovechó de un balón sin dueño en un saque de banda para asombrar a todos con un zurdazo que perforaba la portería de Rico por la escuadra.

Gol de Asensio// Fuente: @ChampionLeague

Gol de Asensio// Fuente: @ChampionLeague

Un gol que despertó al Sevilla que se hizo con el dominio del balón y obligaba al conjunto de Zidane a cerrarse en defensa, aunque en el minuto 29 una recuperación de los andaluces en tres cuartos de campo acababa con un disparo de Carriço desde fuera del área que repelía muy seguro Kiko Casilla.

Pero nada pudo hacer Casilla a cinco minutos del final cuando Franco Vázquez enganchó un balón dentro del área grande y voleando cruzado batió al meta español.

Celebración de Vázquez// Fuente: @ChampionsLeague

Celebración de Vázquez// Fuente: @ChampionsLeague

Partido de menos a más, dominado por el Sevilla en posesión pero igualado en el marcador, sin un favorito claro, con todo por decidir en la segunda mitad.

Segunda Parte

Liderados por Lucas Vázquez y Asensio, los de Zidane pudieron adelantarse en el marcador durante los primeros 10 minutos de la segunda parte pero el Sevilla se vino arriba y tomó el mando del partido con un Madrid muy echado atrás.

Ante esta situación Zidane movió el banquillo y en el minuto 61 dio entrada a Benzema por Morata, y cuatro minutos más tarde a Modric por Isco. Pero de nada le sirvió, el Madrid seguía sin combinar y, en el minuto 70, Sergio Ramos volvía a convertirse en el protagonista derribando a un jugador sevillista dentro del área, oportunidad que no desaprovechó Konoplyanka para poner a los de Sampaoli por delante.

Se le complicaba el partido a un Madrid sin ideas, cansado y errático frente a un Sevilla bien colocado y combativo. Cuatro minutos de descuento, los sevillistas celebraban en la grada mientras los madridistas daban la final por perdida pero nuevamente Ramos, en el minuto 93, de cabeza, forzaba la prórroga.

Gol de Ramos// Fuente: @MadridSports_

Gol de Ramos// Fuente: @MadridSports_

Prórroga

Treinta minutos a vida o muerte, sin cambios, con todo por decidir, aunque el Sevilla lo iba a tener más difícil tras la expulsión de Kolo a los dos minutos. Expulsión que aprovechó el Madrid para atacar en tromba y encerrar al Sevilla en su área.

Sufría el Sevilla que veía cómo Ramos ponía el tercero en el marcador de cabeza aunque el gol fue anulado por falta sobre el defensa. Permanecía el empate en el marcador y aunque el Madrid dominaba, los penaltis parecían inevitables.

Pero, una vez más, en el último minuto, el Madrid daba un golpe en la mesa y se adelantaba en el marcador. Esta vez era Dani Carvajal, que parece no tener límite, el que se iba de toda la defensa sevillista, se internaba en el área y batía a Sergio Rico. Merecido gol de un canterano que ha luchado y superado obstáculos para ganarse la titularidad en el equipo que lo ha visto crecer y triunfar, equipo con el que ahora levanta los títulos con los que siempre ha soñado.

Gol de Carvajal// Fuente: @ChampionsLeague

Gol de Carvajal// Fuente: @ChampionsLeague

Éxtasis blanca y decepción de los de Sampaoli que con uno menos y Pareja lesionado habían aguantado hasta el final, sin perder ese espíritu luchador que siempre ha caracterizado a los andaluces y es que como bien reza su himno, dicen que nunca se rinde, aunque hoy no hayan tenido una justa recompensa.

Con Zidane empezó todo: la undécima, el ascenso de los más jóvenes, la lucha hasta el final y la titularidad por méritos y no por nombre, y con Zidane el Real Madrid ha levantado su tercera Supercopa, respaldado por sus jugadores sobre el césped.

Alineaciones

Real Madrid: Casilla, Carvajal, Ramos, Varane, Marcelo, Casemiro, Kovacic (James, Min. 71), Lucas Vázquez, Morata (Benzema, Min. 61), Isco (Modric, Min. 65), Asensio.

Sevilla: Rico, Pareja (Konoplyanka, Min. 66), Carriço (Rami, Min. 50), Kolo, Iborra (Kranevitter, Min. 74), Kiyotake, N’Zonzi, Franco Vázquez, Mariano, Vietto, Vitolo.

El Sevilla sigue siendo el rey

Por Manuel Fresneda (@manufr96)

Los de Unai Emery reafirman su dominio en la UEFA Europa League tras reponerse de una primera parte donde sufrió en un segundo tiempo donde pasaron por encima de los de Klopp.

Foto: El Pais

Foto: El Pais

Todas las competiciones tienen su rey, su dominador, ese equipo que siempre pase lo que pase tiene un punto por encima para sacar el resultado adelante, sin duda la rebautizada Copa de la UEFA en Europa League es la competición del Sevilla, durante todo el torneo lo había demostrado, sobreponiéndose a momentos difíciles y eliminatorias igualadas. Enfrente suyo el Liverpool de Klopp, un equipo que a principio de año estaba muerto, no jugaba a nada y era muy débil en todas las facetas del juego, el entrenador alemán le a conseguido dar una identidad al equipo y en la competición que más lo a mostrado a sido en esta Europa League donde a tenido una trayectoria muy notable.

La presión adelantada del Liverpool era uno de los peligros que el técnico vasco del Sevilla seguramente tenia en mente durante los días preparatorios de la final y la consiguió salvar de forma muy inteligente en los primeros compases del primer tiempo con balones largos buscando la altura de los medios centros y con la ayuda de Banega a la hora de sacar el balón jugado, pero en ese primer tramo de la final lo que era cierto es que el Sevilla no creaba peligro y el Liverpool sí, cada vez que llegaba a las inmediaciones del área había sensación de peligro, los reds conforme transcurría el primer tiempo iban creciendo, mucha intensidad en el medio campo les hacia ser superiores a los sevillistas, entonces Sturridge se sacó un disparo sublime con el exterior del pie izquierdo que ponía al Liverpool en ventaja en la final. Los últimos minutos del primer acto fueron una pesadilla para los de Emery y el Liverpool tuvo la ocasión de ampliar su ventaja antes de irse al intermedio.

Tal vez entre esos últimos minutos tras el gol de Sturridge y los primeros del segundo tiempo se decidió gran parte de la final, que el Liverpool no aumentara su ventaja en el marcador y el gol que Gameiro tras una gran jugada en banda de Mariano, ese empate en el primer minuto del segundo acto dio alas al Sevilla y hundió de manera tremenda al Liverpool, Koke y Mariano comenzaron a hacer sufrir a un Alberto Moreno muy superado en defensa, Vitolo apareció para dar desequilibrio y Banega en todo momento dio circulación y asociación. Gran jugada individual de Vitolo para cederle el balón a Koke y que pusiera el segundo gol sevillista y darle la vuelta al marcador, el mismo Koke sentenció prácticamente la final tras un nuevo fallo en la defensa del Liverpool que mostró sus carencias durante toda la segunda parte, a partir de ese 1-3 el Sevilla supieron en todo momento enfriar y jugar lo que quedaba de partido con la renta de la que disfrutaban, así acabó una nueva final de Europa League en la que como viene pasando en los últimos tres años tiene un color especial, color rojiblanco.

No nos damos cuenta

El Sevilla se mete en su tercera final de la UEFA consecutiva tras ganar 3-1 al Shakhtar Donetsk en el Ramón Sánchez Pizjuán

Los jugadores celebran el pase. (Foto: ED)

Los jugadores celebran el pase. (Foto: ED)

Otra vez, si, otra vez el Sevilla estará en la final de la UEFA Europa League, su tercera consecutiva, y su quinta en diez años. En la última década, el equipo hispalense ha disputado la mitad de la finales de esta competición. No nos damos cuenta, es la frase que ha usado el club para alentar a su afición, si es que hacía falta, para esta eliminatoria, y es que cuando creas tal monstruo ganador, es difícil digerir tanto éxito en tan poco tiempo. El Sevilla, el mismo que no ha ganado fuera de casa, puede tener dos títulos más en menos de un mes, jugar Liga de Campeones, y tener opción a otros dos en dos meses. No hablamos de un mastodonte europeo, hablamos de un club que hace algo más de quince años estuvo muy cerca de desaparecer.

El ambiente de este jueves cinco de mayo era el de una cita más que importante. Ni el día del Valencia, ni el de la Fiorentina, y quizás tampoco el día del Osasuna. Salvando aquel jueves de feria contra el Schalke, el sevillismo entendió que este año el equipo está más justo que otras veces, que la eliminatoria estaba en un pañuelo, y que había que ponerlo todo. Acertó, para variar, Unai Emery. Se especulaba con que saliese con doble lateral derecho para tapar a Taison o Marlos, y eso hizo. Con Tremoulinas en el lateral izquierdo recuperado tras la lesión, Coke y Mariano ocuparon la derecha con el madrileño más adelantado. El resto, lo normal. Lucescu por su parte solo introdujo un cambio respecto al partido de Leópolis, entró Eduardo en lugar de Ferreira. El croata brasileño ya le marcó al Sevilla en 2007 en Liga de Campeones cuando militaba en el Arsenal, y hoy volvió a mojar. En la punta de ataque seviliista, el protagonista de hoy y de casi siempre, Kevin Gameiro. Con el 2-2 de la ida el que tenía cierta urgencia era el visitante, pero tenían claro desde el inicio que no se volverían locos. Comenzó el partido y el Sevilla acaparó la pelota. El Shakhtar tiraba la presión a partir de la divisoria y mordía alguna que otra vez cuando el balón le llegaba a Soria, pero generalmente dejaba jugar incluso a los pivotes N’Zonzi y Krychowiak. Los primeros minutos fueron un monólogo, los ucranianos incluso comenzaron a ver tarjetas una tras otra por emplearse con demasiada dureza en alguna ocasión, y los de Unai, a lo suyo. Ellos si presionaban a todo campo. A Lucescu le valía la mínima desventaja por el momento, su plan era aguantar el resultado y matar a la contra, pero no contaba con un fallo garrafal de sus centrales, que en el minuto ocho dejaron solo a Gameiro que batió por bajo a Pyatov. Ahí cambió la cosa como no podía ser de otra forma. El Sevilla cedió terreno, y el Shakhtar se hizo con el control total y absoluto de la pelota. Los de Emery les dejaban tocar en tres cuartos de campo y trataban de salir sin demasiado éxito a la contra, desapareció Banega, y el campo se inclinó y todo empezó a parecerse al acoso y derribo de hace una semana en Ucrania. Era cuestión de tiempo y demasiado tardó en llegar, pero una contra perfecta de los naranjas acabó con un balón a Eduardo que en el mano a mano batió a Soria sin ningún tipo de problemas. 1-1 y al descanso. Una primera parte sin ocasiones claras de los de Lucescu, pero en el 44 llegó la peor noticia.

Tras el intermedio hubo un momento de dudas. Empezó a rodar el balón y todo seguía igual, parecía que el 1-2 estaba más cerca de lo contrario, pero como siempre, cuando el Sevilla parece muerto, se saca de la chistera la magia y pega el zarpazo. Una jugada preciosa dejó a Krychowiak solo por el carril central, y solo la tuvo que poner con el exterior a la diagonal de Gameiro, que regateando a Pyatov la empujó al fondo de las mallas. Minuto cinco de la segunda parte, y mazazo para el Shakhtar. Desde ahí, a los del Donbass solo le hacía falta un gol para empatar, pero se salieron del partido, o más bien no les dejaron volver a entrar. El Sevilla se cerró, y quince minutos después de Gameiro, Mariano se sacó un zapatazo desde más allá de la frontal que clavó en el palo derecho de Pyatov. Se acabó el partido y comenzó la fiesta. Quedaban 25 minutos por delante, pero el Sevilla los hizo muy cortos. Kovalenko, Marlos, Taison y compañía tocaban y tocaban de banda a banda, pero hoy las autopistas del pasado jueves estaban cortadas. Por el centro N’Zonzi se lo comió todo, y Krychowiak ahogaba al que osaba superar al francés. Fue una máquina perfecta en defensa el conjunto de Emery, que llega a una nueva final.

Parece fácil. El Sevilla llega a la final de su competición como el que baja a comprar el pan cada mañana, pero por el camino se quedan los Tottenham, Borussia Dortmund, Villarreal, Athletic, Nápoles, Bayer Leverkusen, Manchester United, y una serie de clubes, que históricamente están muy por encima de las aspiraciones sevillistas, o más bien, estaban. El Liverpool será el nuevo rival. Si ganan los españoles, se quedarán la Copa en propiedad, si lo hacen los ingleses, empatarán a cuatro entorchados con los andaluces. Todo un reto.

Anfield sentenció al Villarreal

Un Liverpool muy superior durante los 90′ logra el pase a la final de Basilea tras ganar 3-0 a un Villarreal que fue inferior y no se encontró cómodo en ningún momento del encuentro.

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Foto: Mundo Deportivo

Las semifinales europeas es una fase en la que el Villarreal no tiene grandes recuerdos y despues de esta noche en Anfield va a seguir sin tenerlos el conjunto amarillo, porque el Liverpool, que de forma tan heroica había conseguido el pase en la ronda anterior ante el Borussia Dortmund, se encomendó a Anfield Road para conseguir remontar el gol de desventaja que traían de Villarreal y lo consiguió de manera holgada y merecida.

Klopp a conseguido en pocos meses hacer que un equipo que era un absoluto desastre tanto táctica como animicamente, se haya convertido en un conjunto con una idea muy clara de juego y que ponen en funcionamiento a la perfección y con una mentalidad ganadora que es fiel reflejo del hombre que les dirige desde el mítico banquillo del estadio de la ciudad de los Beatles.

Tal vez la principal cualidad táctica de la que el entrenador alemán a nutrido a este equipo a sido la presión continua muy adelantada y la recuperación inminente tras la perdida del esférico, así fue como maniató desde el comienzo hasta el final del encuentro al equipo castellonense, los visitantes no podían casi cruzar la linea del medio campo y continuamente el Liverpool recuperaba el balón muy arriba y seguidamente entraban entraban en acción todos sus jugadores ofensivos con continua movilidad  e intercambio de posiciones, a los que se les añadían jugadores que se incorporaban al ataque continuamente como ambos laterales o el capitán Milner, tras esas continuas avalanchas reds llegó el 1-0 de Bruno en propia puerta, cuando el Villarreal solo había logrado probar a Mignolet en una ocasión con un disparo de Mario al principio del encuentro, el monopolio local fue continuo durante todo el primer tiempo y los de Marcelino se iban al descanso sabiendo que si querían estar en Basilea tendrían que cambiar el rumbo del partido que tenia claramente color rojo.

El segundo tiempo no comenzó con la sensación de que algo podía cambiar respecto al primer acto, Marcelino rápidamente se dio cuenta de la cantidad de imprecisiones y balones perdidos que estaba sufriendo en el medio campo y dio entrada a Trigueros por un Pina desafortunado, buscado ganar en precisión y circulación de balón, pero ni siquiera ese cambió hizo que el viento del partido cambiara en favor de los amarillos y de nuevo el Liverpool continuaba con esa presión y recuperación de balón muy adelantada y el consiguiente ataque con mucha gente continuamente participando e incorporándose. La defensa visitante se quedó enganchada a la hora de tirar el fuera de juego a un Sturridge que solo ante Areola no fallo poniendo al Liverpool en ventaja en la eliminatoria. El Villarreal pudo tener su oportunidad en un más que posible penalti de un muy torpe Alberto Moreno a Denis Suárez que el arbitro turco Kassai, que anteriormente había expulsado a Victor Ruiz por doble tarjeta amarilla, no estimo oportuno pitar, casi seguidamente a ambas acciones una gran jugada de Roberto Firmino por banda izquierda hizo que tras una serie de rebotes cayera el balón en las botas de Lallana que solo tuvo que empujarla para colocar el 3-0 en el electrónico de Anfield y sentenciar prácticamente la eliminatoria, el Liverpool sobretodo tras el 2-0 replegó lineas para buscar los espacios que un Villarreal en desventaja podía conceder, eso si, en ningun momento renunciaron a ser agresivos a la hora de presionar y robar al poseedor del balón rival, todo obra de un Jürgen Klopp que a pesar de llevar apenas meses y al margen de la mejoría táctica y futbolística que le a dado al equipo, le a dado algo que animicamente es más importante aun, a devuelto las grandes noches europeas a un autentico templo futbolistico como es Anfield.

El Villarreal una vez más se queda en la ronda de la que no tiene ningún recuerdo y que no debe empañar una Europa League en la que le a tocado enfrentarse a algunos de los equipos más duros de la competición como fueron Napoli o Leverkusen, pero por desgracia para los de Marcelino una vez más esta temporada Anfield firmo sentencia en favor del Liverpool.

 

Y finalmente, la locura se desató en El Madrigal

En Vila-real se respiraba desde hacía días el ambiente previo a un partido importante. Nadie podía evitarlo, y todos los rincones de los alrededores hablaban de la noche del jueves. Hace tres años, el Submarino amarillo se jugaba el ascenso a Primera, y ahora iba a recibir al Liverpool en unas semifinales de la UEFA Europa League. La ilusión, la fe, los nervios y las ganas, invadían las calles de Vila-real desde las cinco de la tarde, cuan26632173171_942925da9b_odo la afición salió en masa a la calle. Un ambiente espectacular recibió a ambos equipos, antes de que el balón empezase a rodar.

 

Como era de prever, el partido no fue controlado totalmente en ningún momento por ninguno de los dos equipos, a pesar de que el Villarreal empezó enchufado, con una gran ocasión de Soldado, que salió desviada. Pero sin embargo, todo el derroche físico empezó a hacer mella, y el equipo se fue deshinchando, a pesar de que en ningún momento tiró la toalla. Una vez más, la solvencia defensiva fue la clave, pues a pesar de que el equipo inglés tuvo alguna ocasión, el Submarino consiguió mantener el cerrojo en la portería. Toda una hazaña, pues en toda la temporada en El Madrigal en Europa, solo el Sparta ha encajado un gol en el fortín amarillo.

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El partido, no contó con muchas ocasiones claras de gol de ningún equipo, aunque sí llegaron algunas. Como era de esperar, fue un partido de ida y vuelta, algo que cansó mucho a los jugadores amarillos, el caso más evidente fue Tomás Pina, que además no pudo ser sustituido, pues Musacchio tuvo que entrar en el minuto 75 por un lesionado Bailly. El esfuerzo fue enorme, tanto en defensa, como en ataque, y si algo ha quedado claro es la entrega de este equipo sobre el césped, algo que da esperanzas para conseguir esa ansiada final.

Soldado tuvo dos ocasiones, y Bakambu otras dos, pero el balón se resistía a entrar. Tampoco atinó el Liverpool, a quien Asenjo le sacó una gran mano, y que falló la más clara tras un error de Denis Suárez, que por otra parte, volvió a su mejor nivel. Los mejores jugadores son los que aparecen en los partidos importantes, y sin duda, Denis, es uno de esos jugadores diferentes.26095980044_1094fac3d7_o

Cuando parecía que el partido terminaba y que Anfield decidiría al finalista, la locura se desató en el minuto 92. Un pase largo de Bruno, el pase de la muerte de Denis, y Adrián (que entró por Soldado) solo tuvo que empujarla. El gol que desató la locura en el Madrigal, y que pase lo que pase se recordará durante mucho tiempo. La afición gritó como nunca, saltó y lloró. Marcelino hizo los cien metros lisos hacia el medio del campo. En definitiva, Vila-real disfrutaba de un partido, que no es decisivo, pero que sin duda, les deja un pasito más cerca de la final de Basilea, la primera de su historia.