El día de hoy en Berlín tras el bronce de Mireia Belmonte ayer, ha sido bastante menos ilusionan para las aspiraciones españolas. Descanso en las aguas abiertas, y dos preliminares de la sincronizada. Ona Carbonell sigue a lo suyo en el solo, y tras la intocable Romashina continúa en lo más alto, no así el resto del equipo, que ve como Ucrania se une a China en la lista de rivales a batir para los próximos campeonatos.
Preliminar del solo libre
La plata en el solo libre parece cada vez más cerca tras los resultados de Ona Carbonell esta mañana en la sesión preliminar. Aunque la ucrania Anna Voloshyna ha finalizado tan solo a medio punto de la catalana, sin fallos es muy probable que Ona no se baje del segundo cajón del podio.
La española se tiró a la piscina en tercera posición por detrás de Eslovaquia y Croacia y realizó su rutina al ritmo de la canción He nevuh said a mumbalin’ Word de Raphaël Imbert. Volvió a superar a la ucraniana como ya hiciese en la rutina técnica aunque con menos diferencia entre ambas. Ona Carbonell obtuvo 92.5667, mientras que Anna Voloshyna se quedó en 92.0000. Sin rival, y con un tema de de Marilyn Monroe, Svetlana Romashina fue primera con 95.5000 y será oro en la final del domingo con casi total seguridad.
Esta tarde a las 18:00 se nadará la preliminar del ‘combo’, y mañana empezarán a caer las primeras medallas en la sincronizada. España tendrá que luchar con Ucrania por las platas.
Preliminar rutina combinada
La natación sincronizada, es un deporte que depende de las sensaciones de los jueces, la inercia a la hora de valorar, y el morbo y las ganas de que las hegemonías vayan cambiando. España que hace unos años luchaba con Rusia por todos los oros en cada campeonato, pasó a pelear con China por las platas, y cuando parecía afianzarse en el bronce mundial, apareció Ucrania, y nos relegó a la incertidumbre más absoluta.
Queda bastante claro cuando ya se han disputado todas las pruebas antes de las finales, que Ucrania ahora mismo, pase lo que pase, está medio o un punto por encima de las nuestras, y solo desde la autocrítica y el trabajo se puede dar la vuelta de nuevo a la situación. Lo cierto es que la sincronizada española ha sufrido demasiados cambios tras los Juegos Olímpicos de Londres, y la selección que está en Berlín es joven y tiene mucho que madurar y progresar, pero en ningún momento puede mirar para otro lado, pues perder el respeto y la admiración de los jueces puede pasar mucha factura en un futuro.
Hoy, era el día en que Rusia dejaba paso a optar al único oro de la competición, pues las grandes dominadoras de la ‘sincro’ mundial no han traído preparada ninguna rutina para el ‘combo’. El único oro al que podía aspirar España, salvo sorpresa, será una nueva plata. Ucrania salió en segundo lugar, y España inmediatamente después. Dos muy buenos ejercicios, pero 93.1667 para las ucranias y 92.0333 para las nuestras. Parece muy difícil darle vuelta a la situación de cara a las finales que serán este fin de semana, pero si alguien puede hacerlo, es España, de eso no cabe duda.
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