Grecia se planta en cuartos de final tras realizar una segunda parte sensacional ante Bélgica (41-23). A los belgas el partido se les fue en el tercer cuarto, al que llegaron mucho más cansados. Con las rotaciones, la ventaja se amplió sin remedio
Grecia 75-54 Bélgica.
Marcador muy duro con la selección belga. Una parte completa aguantaron los noreuropeos a la potente selección de Grecia, sin embargo una salida poderosa en defensa y más resolutiva en ataque de los griegos, rompieron el encuentro en el tercer cuarto. Todo lo que les había salido bien a los belgas en la primera parte cambiaba en una segunda, que fue un paseo. Si en los minutos duros Koufos mantuvo por delante a su selección, fue el otro pívot griego, Bouroussis, el que estiró la ventaja hasta el límite. Tan lejos llegó el dominio griego, que recién entrado el último cuarto, el seleccionador belga decidió dar entrada a unas rotaciones que terminaron de romper el encuentro. Lo que en principio debió de ser un intento de dar descanso, se terminó transformando en una claudicación en toda regla. A los jugadores claves de Bélgica, Hervelle y Van Rossom (1 de 8 en triples) a la cabeza, este partido se les hizo demasiado largo.
Bouroussis y Koufos se repartieron democráticamente los minutos, el primero terminó el partido en el campo y con 14 puntos en 20:09, el segundo fue titular e hizo 13 y 9 rebotes en 19:51, siendo especialmente dañino en el rebote de ataque. La actividad en defensa de todos los jugadores, la veteranía de hombres como un tranquilo Spanoulis, un providencial Zisis (2 triples en el peor momento de la primera parte para Grecia) y el movimiento constante de Printezis o Antetokunmpo, fueron los argumento de una selección griega que vuelve a exhibir un juego coral y una circulación de balón excelsas.

Koufos, el más destacado de Grecia, celebra una canasta.
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