Combate nulo. En la pelea a tres que protagonizan los primeros, la última jornada intersemanal del curso será declarada como intrascendente a efectos clasificatorios. Todo sigue como estaba después de que Fútbol Club Barcelona, Atlético y Real Madrid ganaran sus respectivos partidos del miércoles para continuar aumentando, eso sí, sus respectivos puntajes. Ya solo quedan cuatro asaltos por afrontar en el ring liguero y todos los equipos hacen cábalas y revisan sus calendarios para tantear sus opciones, también por abajo, donde la igualdad de igual modo es máxima con tres equipos en un pañuelo de dos puntos..

Resultados de la 34ª jornada: el Barça le hizo un ocho al Dépor, el Atlético superó y con nota el trago de San Mamés, el Madrid no tuvo problemas contra el Villarreal, el Celta empató en Cornellá, manita del Granada al Levante, agónica victoria del Sporting frente al Sevilla y triunfo del Getafe en Anoeta.

Así está la clasificación a falta de cuatro jornadas: todo sigue igual en las siete primeras posiciones, el Valencia se acerca al séptimo puesto, el Granada sigue fuera del descenso, el Getafe ya no es colista y el Levante se hunde en lo más bajo de la clasificación.
En el tiempo reglamentario
Necesitaba una buena dosis de autoestima tras sus tres últimos tropiezos ante Real Madrid, Real Sociedad y Valencia, y la recuperó a lo grande. Ocho goles, ocho, le metió el Fútbol Club Barcelona al Deportivo de La Coruña (0-8) en Riazor, la mayor goleada que recibe el Dépor en su historia en Primera División. El Barcelona recupera así las buenas sensaciones y afrontará con más optimismo lo que le queda por delante (Sporting en el Camp Nou, Betis en el Benito Villamarín, Espanyol en casa y Granada en Los Cármenes). No se podrán permitir ni un solo tropiezo si el Atlético de Madrid sigue sin pinchar para mantenerse colíder tras ganar (0-1) su difícil compromiso en San Mamés. El Atlético ya lleva más puntos (79) que en la última Liga (78), sigue empatado con el Barça y tendrá la opción de seguir aumentando sus opciones de campeonar en las cuatro próximas jornadas (Málaga y Rayo seguidos en el Vicente Calderón, Levante en el Ciutat de Valencia y Celta en casa).
Después de que sus dos rivales directos por el título ganasen sus respectivas citas a domicilio, le tocó al Real Madrid cerrar la jornada del miércoles y lo hizo con solvencia (3-0) ante el Villarreal. Aunque ya la tenía más que amarrado, el Madrid se ha asegurado matemáticamente el tercer puesto, su 20ª participación consecutiva en la Liga de Campeones (récord del torneo) y ya lleva 101 goles en la presente Liga. En las próximas cuatro jornadas (Rayo en Vallecas, Real Sociedad en Anoeta, Valencia en el Bernabéu y Deportivo en Riazor), los blancos tendrán la oportunidad de seguir aumentando sus guarismos. Su rival del miércoles no se podrá despistar en lo sucesivo ante la Real en El Madrigal, Valencia en Mestalla, Deportivo otra vez en casa y Sporting en El Molinón si quiere mantener una plaza Champions que conserva por seis puntos de diferencia sobre el siguiente de la fila.
Pese a su derrota frente al Atlético, el Athletic de Bilbao sigue quinto en la clasificación, abriendo la zona europea, aunque ya empatado a puntos con el Celta de Vigo después del punto (1-1) que se llevaron los de Berizzo en su visita a Cornellá del martes. Ambos equipos tienen más que sacados sus billetes para la próxima Europa League, aunque tienen que dirimir en sus cuatro próximas citas en qué orden se clasifican para la competición europea y el duelo directo de la jornada 36 en San Mamés podría resultar clave. Al margen de ese enfrentamiento, el Athletic también tendrá que jugar contra el Levante en el Ciutat, Las Palmas en el Estadio de Gran Canaria y cerrará la Liga en casa frente al séptimo, un Sevilla que este miércoles perdió (2-1) en Gijón y tiene por delante una semifinal europea contra el Shakhtar y la final de Copa ante el Barça; el Celta, además de la visita al Botxo, tiene que recibir a Granada y Málaga en Balaídos antes de cerrar la Liga en el Calderón frente al Atlético.
Aunque sigan los mismos en el descenso, la parte más baja de la tabla pegó una buena sacudida esta jornada. El Sporting sigue abriendo el camino hacia el purgatorio a pesar de su épica remontada frente al Sevilla, porque permanecen en descenso, a uno de la salvación, que marca el Granada tras su manita (5-1) frente al Levante en el partido que cerró la jornada este jueves. En las cuatro jornadas que restan, los asturianos deben visitar al Barça en el Camp Nou, recibir al Eibar en El Molinón, pasar por el Coliseum de Getafe en la penúltima jornada y despedirán la Liga en casa contra el Villarreal; por su parte, los nazaríes se enfrentarán al Celta en Balaídos, después a Las Palmas en Los Cármenes, derbi contra el Sevilla en el Pizjuán y despedida a lo grande contra el Barça en casa. El Getafe no se resigna a su suerte, rencintaron en Anoeta (1-2) y todavía ven la salvación a solo dos puntos. Por delante les queda: Valencia en el Coliseum, Deportivo en Riazor, duelo dramático en casa ante el Sporting y Betis en el Villamarín. Ya a cinco puntos de salir de la quema, el último de la fila confía en ganar al Athletic este domingo en el Ciutat, puntuar en La Rosaleda ante el Málaga, dar la campanada en casa contra el Atleti y llegar con opciones al choque de Vallecas en la última jornada.
La cara: Granada

El Arabi firmó ante el Levante su segundo hat-trick como jugador del Granada; el primero lo logró hace tres años.
Era una auténtica final por la permanencia, a falta de cinco jornadas, y el Granada la afrontó como tal. Mostraron la actitud exigible y lucieron una pegada letal en ataque para dar otro gran paso hacia la permanencia. Cinco goles, cinco, marcaron los hombres de José González, que mantiene su imbatibilidad en casa (ha sumado 9 puntos de 15 posibles) y no perdió su buena racha doméstica ante un rival tan directo como el Levante, al que dejan tocado de muerte en lo más hondo de la clasificación y a 5 puntos de la salvación.
Este es el Granada del “Sí, se puede”, el que no renuncia a nada, el que solo ha perdido dos partidos (ante Betis y Atlético de Madrid) en las últimas 10 jornadas. Nada que ver con el que legó José González de las manos de José Ramón Sandoval, que dejó al equipo último en la clasificación tras caer (1-2) frente al Valencia en Los Cármenes. A partir de ahí, el Granada se vino arriba, empezando por firmar un 6 de 6 contra Deportivo y Sporting, para salir del pozo. Y lo ha conseguido, no sólo ha abandonado el farolillo rojo, sino que ha salido del descenso.
Pero el fútbol va mucho más allá de los datos; las sensaciones y el juego tienen mucho que decir en la dinámica de los equipos y a día de hoy el Granada es un equipo que sabe a lo que juega, lo que quiere y tiene la solidaridad necesaria para perseguir el mismo objetivo. Eso se reflejó a lo grande este jueves frente al Levante. Los Success, Rochina y, sobre todo, El Arabi hicieron polvo a los granotas endosándoles una manita que les condena al purgatorio de la Liga, mientras que el Granada sigue dando motivos a sus seguidores para creer en la salvación.
La cruz: Deportivo de La Coruña

Hasta ocho veces tuvo que sacar el guardameta Manu el balón de su portería. El Dépor fue un juguete roto en manos del Barça este miércoles.
A riesgo de ser tachados de ventajistas, hace unas semanas, al término de la 29ª jornada, ya le pusimos al Deportivo el sambenito de cruz de la jornada por su mala racha de 15 partidos sin ganar. Pues bien, justo en la siguiente jornada, ganaron con muchas dificultades al Levante en Riazor. Desde entonces rascaron un punto (1-1) en el derbi gallego disputado en Balaídos, cayeron (1-3) en casa ante Las Palmas y se llevaron otro punto (1-1) del Sánchez-Pizjuán. Hasta llegar al estruendoso 0-8 de este miércoles ante el líder. En resumen, desde la victoria contra el Levante, solo sumaron 2 puntos de 12 y suerte tienen los blanquiazules de ser los reyes del empate de la Liga (17) porque eso les permite estar 6 puntos por encima del descenso.
Los datos, con ser malos, no son peores que las sensaciones que transmite el equipo coruñés. Contra el Barcelona volvieron a dar muestra de esa apatía, impotencia y falta de recursos que les ha llevado a firmar tan aciaga racha en la Liga. Vale que el Barça es mucho Barça y que le hizo pagar al pobre Dépor todos los platos rotos en Europa y en las tres jornadas precedentes, pero el mal juego y la falta de orgullo son dos epidemias futbolísticas a cada cual más terrible. Da la impresión de que el Deportivo ya dio por finiquitado el campeonato hace algunas jornadas y el ocho que le hizo el Barça este miércoles no es más que un corolario más.
Nada tiene que ver este Dépor que encajó 8 goles contra el Barça, con el que se llevó un punto del Camp Nou en la primera vuelta. De aquella, los de Víctor Sánchez todavía sentían y padecían en Liga, como sintieron y padecieron en el derbi gallego para resistir las acometidas del Celta. No hubo nada de eso este miércoles y la grada lo asumió con resignación espartana, a la que su equipo ya no le transmite ni frío ni calor. Lo mejor que les podría pasar a todos es que la temporada concluya cuanto antes, porque las cuatro jornadas que restan serán un tremendo hastío para el deportivismo.
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