Arrancan las finales y ni Stephen Curry, ni Klay Thompson, los dos splash brothers, las estrellas de los Warriors, dos jugadores absolutamente enrachados, referentes de los Warriors, imparables en racha… ni uno, ni otro; anoche los Warriors jugaron el encuentro como si ambos fuesen jugadores mediocres, Thompson ni siquiera dispuso de los minutos habituales (24) y tampoco se abusó de Curry (36), apenas tiraron 27 tiros entre ambos y tan sólo anotaron 8 (varios incluso, en minutos de la “basura”). Pero a los Warriors no les hizo falta más, porque mucho más es lo que dio su banquillo. Tres veteranos curtidos como Iguodala (hola LeBron, soy tu peor pesadilla, otra vez…), Barbosa (11 puntos sin fallo en 11 minutos, y no precisamente en momentos sencillos) y sobre todo Shaun Livingston, dieron un paso de gigante al frente. Draymond Green con 16-11-7 fue el mejor de los All-Star de Golden State.
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— NBAisBet (@NBAisBet) June 3, 2016
Cleveland consiguió secar en el mismo día a los dos focos del ataque de los Warriors, y aún así estaban 20 abajo a falta de pocos minutos para el final. Su banquillo no existió, su tiro de perímetro fue siempre un poco más lento tirando y circulando que su rival saliendo a puntear, y el trabajo al poste de James colapsó más la circulación mencionada de lo que aportó a su equipo. La defensa de los Cavs sobre él fue de libro a partir del segundo cuarto, con Iguodala encargado de forzar un 9 de 21 que ensombrece su 23-12-9. De nuevo James hace partidazos pero los Cavs pierden en la final. Love (17-13) e Irving (26) no estuvieron especialmente mal, pero sólo saben defender a través del uso de las manos, y en ataque significan siempre la ralentización del movimiento del balón. Terreno fértil para unos Warriors a medio gas.
LeBron James se hizo cargo de la defensa de Curry durante buena parte del encuentro, no sólo no tuvo miedo de cambiar automáticamente en los múltiples bloqueos y cortes que los Warriors programan para él, sino que cuando lo hizo tuvo éxito en la mayoría de las ocasiones. Ahí aparecieron los demás.
Cleveland Cavaliers 89- 104 Golden State Warriors
(0-1)
Vídeo. Boxscore.
Primer partido de la serie para unos Warriors a medio gas. La parte mala es que un poco más de miedo habría venido bien para subir la (baja) tensión de sus mejores jugadores (salvo el vigente MVP de las finales; la parte buena es que sin los splash brothers y con lagunas notables han ganado el encuentro con solvencia. El partido empezó en intercambio de golpes, pero no tardó en inclinarse ligeramente a favor de los Warriors, esto sería tendencia: Curry y Thompson desacertados, pero la sensación de que el big three por sí sólo no se bastaba para dar la vuelta al marcador. En los Warriors siempre ha habido un secundario dispuesto a dar un paso adelante: primero fue Harrison Barnes, que en el primer cuarto, apenas jugados unos minutos, llevaba 7 puntos consecutivos que dieron las primeras ventajas a GSW. Con todo los Cavs no andaban muy lejos, y se terminaba el período con 24 a 28. El segundo cuarto vio como los Warriors ponían tierra de por medio, los primeros 6 minutos fueron realmente buenos, he incluso sirvieron para ver como una conexión Curry-to-Thompson servía para poner un 29 a 43 preocupante. Love-James-Irving, el argumento único de unos Cavs que viven y mueren de lo que James entiendo por equipo campeón, una plantilla limitada y falta de iniciativa en ataque, y mucho one-VS-one en ataque cuando las cosas no salen bien en los 3 primeros pases. Parcial de respuesta de 14 a 6, los Cavs se vuelven a meter en el encuentro, capea la tormenta Iguodala con un triple que cierra el cuarto en 43 a 52. El propio Iguodala y un providencial Barbosa (7 puntos sin fallo en el cuarto) claves para evitar el bajón del final. El tercer cuarto fue para los Cavs; 21 a 12 de salida y los Cavs encadenan parciales casi consecutivos y alargan su dominio en el tiempo para ponerse por delante. Ahí unos Warriors en crisis ofensiva, con Curry y Thompson perdidos entre malas selecciones de tiro, tiros liberados fallados, faltas personales y con la colaboración de alguna pérdida de balón demasiado inocente para una final. Consiguen intercambiar canastas durante unos ataques hasta que por fin aparece de nuevo una pieza secundaria: Iguodala encuentra a Green y sobre todo a Livingston en varias jugadas, y cierra de nuevo el cuarto con otro triple balsámico. De salida los Warriors han puesto en el campo a sus suplentes, todo un engaño circunstancial, porque los tres mejores jugadores de lo que va del partido coinciden en cancha, con la defensa de los Cavs relajada por la ausencia de Curry y Thompson: Iguodala, Barbosa, Livingston y Barbosa ponen un 8-0 que vale medio partido, 68 a 82 y los Cavs ya no dan miedo. Apenas consigue Cleveland intercambiar alguna canasta, para finalmente ver como en ese juego los Warriors son superiores, Livingston toma el mando, y el marcador señala en un visto y no visto un 76 a 96. Un parcial de 9-0 da un poco de aire al partido, pero Shaun Livingston estaba ahí para cerrar un encuentro que tenía muy bien agarrado.
El dato: En 55 minutos totales, los suplentes de los Cavs apenas lanzaron 10 veces a canasta, J.R.Smith hizo 3 tiros en 36 minutos. Livingston e Iguodala anotaron el mismo número de tiros entre ambos, 13. LeBron es el jugador que más triples ha anotado en finales en la NBA, una prueba de que los números de James son más fruto de la inercia de su carrera que del talento.
La clave: Con Thompson desafinado y con problemas de faltas (4 de 12 en 24 minutos) y Curry por el estilo (4 de 15 en 36 minutos), los Warriors se vieron obligados a variar su rotación… he hicieron del defecto una virtud, 45 a 10 del banquillo, % de tiro elevado hasta casi el 50%. con Barbosa y Livingston anotando 13 de 15. Siempre hubo un jugador de los Warriors que dio un paso adelante desde el banquillo.
MVP. Shaun Livingston. El renacido, como le apodan en las cadenas nacional por su vuelta a las canchas cuando había peligrado hasta su posibilidad de andar. Anoche dió un clínic de trabajo desde el banquillo. Se echó el equipo a las espaldas en el momento decisivo y con 20 puntos 4 rebotes 3 asistencias 1 robo y ni una sola pérdida de balón en 27 minutos, amén de una serie de 8 de 10 en tiros y 4 de 4 en tiros libres, se erigió en héroe por un día. La defensa e intangibles de Iguodala y la aparición de un rejuvenecido Barbosa, obraron el milagro de ganar un partido en la final con los splash brothers en 8 de 27. Livingston es un base muy delgado, pero que postea; con un gran % de tiro, pero sin tiro; muy previsible en ataque, pero imparable si está fino; mucho más director que anotador, pero anotando mucho más que asistiendo en este equipo.. una pieza difícil de encajar en los estándares de este deporte, e imposible de encajar en los planteamientos defensivos de un pobre Lue.
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